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Opinión

La manipulación mediática

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
8 de julio de 2024

La manipulación mediática y la desconfianza en los medios tradicionales se intensifican. "Ejércitos mediáticos" en redes sociales difunden desinformación, impactando política y sociedad.

Por Félix Manzur Jattin La manipulación mediática es un fenómeno que ha cobrado gran relevancia en la era digital. La frase "mala y mentirosa prensa" refleja la desconfianza creciente hacia los medios de comunicación tradicionales, acusados de difundir información falsa o sesgada. Este escepticismo se ha visto exacerbado por el auge de los "ejércitos mediáticos", grupos organizados que utilizan las redes sociales para influir en la opinión pública y moldear narrativas a su conveniencia. En plataformas como Facebook, Instagram, Tiktok, Twitter, estos ejércitos mediáticos se despliegan de manera letal. A través de la creación y propagación de noticias falsas, memes, y campañas de desinformación, buscan manipular percepciones y comportamientos. Estas estrategias no solo afectan la credibilidad de los medios de comunicación, sino que también tienen profundas implicaciones políticas y sociales. El concepto de "bodegas" en Facebook y Twitter se refiere a cuentas y perfiles falsos o automatizados, manejados por individuos o grupos con la intención de amplificar ciertos mensajes. Estas bodegas pueden crear la ilusión de consenso o disenso, influyendo en las conversaciones en línea y, por ende, en la opinión pública. Este fenómeno ha sido evidente en períodos electorales, donde la desinformación puede alterar el curso de una campaña política. La desconfianza en los medios de comunicación no es nueva, pero ha sido amplificada por la velocidad y el alcance de las redes sociales. Antes, la información se transmitía a través de un número limitado de canales, con procesos de verificación y edición más rigurosos. Sin embargo, en el entorno digital actual, la información se disemina, sin controles efectivos, lo que permite la propagación de noticias falsas con facilidad. Esta situación plantea un desafío significativo para la sociedad. Por un lado, es crucial mantener una prensa libre y vigilante que pueda informar de manera objetiva y veraz. Por otro, se requiere una alfabetización mediática más robusta entre los ciudadanos, para que puedan discernir entre información confiable y desinformación. La responsabilidad también recae en las plataformas digitales, que deben implementar y hacer cumplir políticas efectivas contra la desinformación. Facebook y Twitter han tomado algunas medidas. En conclusión, la lucha contra la mala y mentirosa prensa y los ejércitos mediáticos letales en las redes sociales es un desafío complejo que requiere esfuerzos coordinados de los medios de comunicación, las plataformas digitales y los ciudadanos.