
La justicia en Colombia en la mira del terrorismo. 39 años después: la historia se repite

Colombia revive el fantasma del terrorismo. Hallazgo de explosivos y una maqueta del Palacio de Justicia reavivan temores, 39 años después de la toma del M-19.
Por Silverio Herrera Caraballo Colombia está a merced de la delincuencia y el terrorismo. Hoy y luego de 39 años de ese fatídico 6 y 7 de noviembre de 1985, cuando el M-19 en contubernio con Pablo Escobar se tomaron el Palacio de Justicia en Bogotá, uno de los hechos más cruentos y dolorosos en la historia del país. Fueron algo más de 100 muertos y otros desaparecidos entre magistrados, militares, policías y civiles, las víctimas de la cruel toma. Por esos hechos se encuentran privados de la libertad únicamente los militares, que al servicio del Estado repelieron el ataque subversivo, comandando las operaciones de recuperación del orden y la institucionalidad; mientras irónicamente uno de los miembros del grupo terrorista que se tomó el Palacio es el actual presidente y otro tanto más se encuentran en altos cargos y dignidades del país. Sí, esta es Colombia. Hay que aclarar que todos fueron amnistiados en el proceso de paz entre el gobierno de Belisario Betancur y el M-19, el 9 de marzo de 1990, sin pagar sus crímenes y sin contar la verdad sobre quién fue el financiador del ataque. El Palacio de Justicia ubicado en inmediaciones de la Plaza de Bolívar, lugar donde también se encuentra la Corte Constitucional, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo Superior de la Judicatura, Consejo de Estado, sala de jurisdicción disciplinaria del Consejo Superior de la Judicatura, la casa del poder judicial en el país, están nuevamente amenazados, en un hecho que configura las más altas crisis de seguridad, que de por sí ya en Colombia la seguridad no existe. En días pasados, mediante acciones de allanamiento, registro y control, realizado por la fuerza pública en un inmueble de la ciudad de Bogotá, encontraron una maqueta del Palacio de Justicia: explosivos, armas y mucho más. Esto lo aseguró un periodista muy serio de la capital y aunque hubo capturas, al hecho no se le ha dado la mayor publicidad hasta hacer las verificaciones respectivas, igual es un hecho delicado. Lo cierto es que la Fiscal General, el director nacional de la policía y el presidente de la Corte Suprema, ya están informados de la situación. Pero al magistrado Chaverra, presidente de la última, le asiste mayor preocupación, dado los hechos y acontecimientos que durante el transcurso del presente año la corte se ha visto envuelta en situaciones de inseguridad. ¿Será que acaso el gobierno permitirá que la historia se repita? Señor Presidente, usted y su política fallida de paz total, son los únicos responsables de esta grave crisis de seguridad por la que atraviesa el país. Lo anterior enciende las más altas alarmas en las instituciones judiciales colombianas. Ahora bien, hay que extremar medidas y replicarlas en todo el territorio nacional, en sedes de tribunales, juzgados, fiscalía, procuraduría, todas sin excepción. Ya en años anteriores vimos cómo secuestraron a todos los magistrados en Cali. Hoy por hoy, este delito se ha vuelto una constante. Ahora el peligro está latente, más aún cuando la nueva estrategia de los bandidos con la utilización de drones cargados de explosivos se ha replicado en todo el territorio nacional. ¡Ojo! soldado avisado, no muere en guerra.