La inseguridad es un problema de todos
La inseguridad en Sincelejo, Colombia, se agrava: los homicidios aumentan y superan cifras de hace nueve años. La falta de políticas conjuntas y la intolerancia impulsan la violencia.
Por Alexander Marimon Márquez No cabe duda de que a los habitantes del área de Sincelejo los agobia, desde hace varios años, la seguridad, pues los índices relacionados con la delincuencia no solo siguen demasiado altos, sino que continúan aumentando de un año en otro, como acabamos de conocer sobre los homicidios ocurridos en la capital sucreña durante el primer trimestre de este año, que, según las autoridades, superaron a los del mismo período del año anterior. Algo que no se presentaba desde hace nueve años, lo cual es un balance francamente alarmante. Este panorama de la seguridad, que nos da como promedio un homicidio cada tres días en Sincelejo, según los mismos estudios, nos muestra una realidad que, además de lo aterradora que puede ser la acción creciente de bandas delincuenciales, está determinada por un factor endémico y altamente perjudicial, que subyace en nuestra cultura y forma parte de la dinámica social, como es la intolerancia que lleva a gran número de personas a la violencia como respuesta automática ante situaciones indeseables, la mayoría de las cuales, si no todas, solucionables por vías del diálogo y la conciliación que hace falta en los hogares de las zonas sur y norte de la ciudad. El número de homicidios que ocurrieron en Sincelejo y Sucre en el primer trimestre es alto, como también lo es el que registró la policía nacional, pues, considerados los municipios el número de víctimas llega a 76 en lo que va corrido del año, lo cual implica que desde 2016 la tasa de homicidios año a año ha venido aumentando consistentemente, es decir, estamos viviendo un ciclo violento de al menos siete años, sin que ni la autoridad civil, ni la policial hayan sabido ni podido ponerle freno, mientras la ciudadanía sigue sintiéndose atemorizada y desprotegida. Por otra parte, al mirar que el índice de homicidios crece en los municipios del departamento, llegamos a la pregunta recurrente de por qué no aceleramos la creación del área Metropolitana para Sincelejo tal cual como se ha venido discutiendo hasta con el mismo Gobierno nacional, teniendo en cuenta aspectos tan sensibles como el de seguridad, pues lo que vivimos son realidades compartidas, pero se tratan como fenómenos independientes. Aunque justamente hace un año se determinó la seguridad como un hecho metropolitano, no se han definido políticas conjuntas entre los gobiernos de los cuatro municipios de Sucre: Corozal, Los Palmitos, Betulia y Sampués, para enfrentar los problemas en esta materia, y sigue recayendo sobre el Comando de la Policía Metropolitana toda la responsabilidad. Sin alcaldías eficaces en el tratamiento de la seguridad y sin un concepto integral del fenómeno, esta seguirá siendo la mayor de las preocupaciones en toda nuestra ciudad. Cuando digo aquí que la inseguridad es de todos, es porque en los hogares se ha perdido el respeto entre padres e hijos, no hay convivencia en donde el hijo dialogue en familia como en los antiguos tiempos en que se hacía reuniones familiares y de allí se sacaban conclusiones y era que había que hacer con la comunidad, hoy día no los tiempos han cambiado y es la falta de amor.