Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

La Inflación no da tregua

Saray Robayo Bechara
Saray Robayo Bechara
Columnista
17 de enero de 2023

La inflación en Colombia escala, superando expectativas y afectando el poder adquisitivo. Expertos instan a medidas urgentes, incluyendo control de costos y tarifas, para mitigar el impacto.

Por Saray Robayo Bechara Nuestra economía parece estar viviendo los tiempos de un enfermo crónico, al que los tratamientos paliativos no logran mejorar su salud. La alerta dada por el Dane sobre la escalada de la inflación a finales del 2022, la cual superó en varios puntos los pronósticos de los expertos al colocarse en el 13,12%, cifra que no se había visto desde 1999, es un llamado de atención al gobierno nacional para que se adopten medidas más ajustadas a la realidad colombiana que permitan romper su tendencia al alza y mitigar los impactos en el costo de vida de los colombianos. Las medidas adoptadas por el Banco de la República con el aumento controlado de las tasas de interés no han sido eficientes para frenar el ritmo ascendente de la inflación. Así quedó expuesto cuando a escasas tres semanas de haberse concertado el aumento del salario mínimo en el 16% para el 2023, ya este, había perdido una gran parte de su poder adquisitivo dejando un incremento real inferior al 3%. Como Representante a la Cámara e integrante de la Comisión Tercera, he venido advirtiendo sobre la necesidad de buscar salidas urgentes para hacerle frente a los altos costos de los alimentos, tiquetes aéreos, matrículas estudiantiles, artículos y libros escolares, así como el aumento en el precio de la gasolina corriente en 400 pesos, que afectan al bolsillo de todos los colombianos. Así las cosas, resulta imprescindible que las decisiones que se tomen hoy más que nunca necesiten concertarse con todos los gremios de la producción y deben centrase por un lado en disminuir los costos de producción de alimentos y sobre todo de la comercialización de los mismos. Se debe prestar atención a la intermediación de los alimentos, no podemos limitar el consumo pero sí los costos que tienen los campesinos y los costos para que estos lleguen a las mesas de los colombianos. Finalmente es necesario controlar las tarifas de los servicios públicos y es por esto que el llamado es al gobierno nacional para que defina y le muestre al país la ruta para que verdaderamente se vea una disminución en los costos de la energía en los hogares, empezando por los del caribe donde los incrementos en los recibos van por encima del 40,4% y cerca del 50% golpeando a las familias más vulnerables.