¿La hora de los Robotaxis?
Uber transformó la movilidad en Colombia. Ahora, los "Robotaxis" sin conductor desafían al taxi tradicional. ¿Llegarán a Colombia? Analizamos su impacto y desafíos.
Por Óscar Rey Vesga Cuando llegó Uber a Colombia, la experiencia de viajar de un lado de la ciudad a otro cambió. Desde mentas y agua hasta una tarifa que es clara tanto para conductor como pasajero se convirtieron en realidad. De forma paralela, el trato amigable, la conversación amena y una conducción segura también han venido construyéndose también en los, tan necesarios, taxis amarillos. La industria de la movilidad sigue evolucionando, los taxis autónomos comerciales, sin conductores de seguridad, ya no son hipotéticos, están aquí ganando terreno a pasos agigantados, los llaman "Robotaxis". Las compañías Cruise y Waymo en San Francisco son responsables que 1 de cada 10 coches en circulación no tenga conductor al volante, son robotaxis que compiten directamente con taxis tradicionales, Uber, Lyft y el transporte público. A pesar de la cobertura mediática escéptica y los desafíos técnicos que enfrentan, hay creciente expectativa de que estos podrían estar disponibles en muchas ciudades las 24 horas del día, desafiando el modelo tradicional de taxi y conductor. Es innegable también el impacto económico y laboral que la llegada masiva de robotaxis podría tener en el planeta entero. El debate sobre regulación, seguridad y cómo afectarán a la sociedad y a los trabajadores es tema de debate: desempleo, aumento en tráfico y sostenibilidad de sistemas masivos son solo unos de tantos argumentos. Colombia está a años luz, partamos de aquí, para lograr tener vehículos como estos. Vías inaccesibles, irrespeto a normas de tránsito y pobre demarcación de vías hace que estos vehículos inteligentes no puedan recorrer nuestra geografía, pero como podemos soñar, algunos de sus beneficios podrían ser sistemas integrados de transporte, accesibilidad a quien tenga discapacidad, reducción de costos al tener vehículos más eficientes y menos mano de obra, seguridad y comodidad en la solicitud y uso de estos vehículos, impacto ambiental positivo al requerir menos compraventa de vehículos así como uso de tecnologías limpias. Ojalá no nos deje el "bus", Ford dijo en 2016 que en 2025 tendría vehículos sin volante de conducción mientras la mensajería con drones ya existe.