
La hazaña del tigre y la realidad de la patria milagro

Después de los resultados obtenidos en la primera vuelta presidencial, que para muchos no eran los esperados y mucho menos para la campaña que ocupó el segundo lugar, quedó demostrado que el triunfalismo no siempre es buen consejero. Durante semanas se dedicaron a replicar un discurso que prácticamente los declaraba vencedores desde el primer round. Sin embargo, la realidad electoral contó una historia diferente. Y, ¡oh sorpresa!, ocurrió lo que días atrás había anticipado en esta misma columna bajo el título "La trepada del tigre Superada la primera vuelta, los ánimos de sus seguidores continuaron creciendo.
Mientras la campaña contraria centraba buena parte de sus esfuerzos en atacar al Tigre, este se dedicó a fortalecer su propuesta, a defender sus ideas y a consolidar un discurso coherente que logró conectar con miles de colombianos. Fuimos testigos de importantes alianzas, pero también de rechazos públicos a partidos políticos y dirigentes de dudosa reputación, algo pocas veces visto en la política nacional. Igualmente, observamos manifestaciones multitudinarias que colmaban plazas y escenarios en cada ciudad que visitaba, generando una conexión con la gente propia de las grandes figuras de nuestro tiempo. En cada entrevista se mostró seguro de sus planteamientos. Respondía sin evasivas y con argumentos que, en muchas ocasiones, terminaban convenciendo incluso a quienes formulaban las preguntas. Mientras tanto, desde otros sectores continuaban los mensajes de odio, los cuestionamientos anticipados a los resultados electorales y hasta las insinuaciones de agitación social en caso de una derrota. Paradójicamente, esas actuaciones terminaron fortaleciendo aún más la campaña del Tigre y la de su fórmula vicepresidencial. Y qué fórmula. José Manuel Restrepo, con argumentos, cifras y datos concretos, logró exponer la realidad económica que enfrenta el país y plantear alternativas para superar la crisis financiera que heredará el próximo gobierno. Sin duda, la escogencia de la fórmula vicepresidencial fue otro de los grandes aciertos de esta campaña. Quienes respaldamos esta propuesta política sabíamos que la victoria era posible desde la primera vuelta y que adhesiones importantes llegarían en segunda vuelta, como el caso de Paloma Valencia y su partido. También quedó demostrado que algunos liderazgos tradicionales atraviesan un evidente desgaste ante una ciudadanía cada vez más exigente y menos dispuesta a creer en discursos ambiguos o posiciones indefinidas. Ante el panorama que nos dejó esta elección, solo queda acudir a las urnas con la convicción de fortalecer la democracia y respaldar el proyecto político de Abelardo de la Espriella y a José Manuel Restrepo. La invitación es a ratificar ese respaldo marcando la raya por el Tigre y haciendo realidad el sueño de la llamada "Patria Milagro". Una propuesta que busca devolver la confianza en las instituciones, fortalecer la gobernabilidad, recuperar la seguridad, ampliar las oportunidades para los jóvenes, mejorar los sistemas de salud y educación y contribuir a cerrar las brechas sociales que aún afectan a millones de colombianos. Colombia se encuentra ante una decisión trascendental. Será el pueblo, con su voto libre y soberano, quien escriba el próximo capítulo de nuestra historia. Para quienes creemos en esta propuesta, la oportunidad de construir la Patria Milagro está más cerca que nunca. Compatriotas, este domingo tenemos una cita con la democracia. Salgamos a votar con esperanza, con convicción y con amor por Colombia. Porque está a punto de cesar la horrible noche y comenzar una nueva etapa para la Nación. Abelardo de la Espriella, presidente.