La fuerza de las mujeres
La igualdad de género, clave para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, enfrenta desafíos. El liderazgo femenino, con ejemplos como Malala, impulsa la transformación y exige paridad en todos los niveles.
Por Natalia López Fuentes: La igualdad y el empoderamiento de las mujeres es uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible - ODS, el cual depende que se logre el objetivo 5 sobre igualdad de género. Los ODS fueron establecidos en 2015 por la Asamblea General de las Naciones Unidas y se pretende alcanzarlos para 2030. En consecuencia, hablar del liderazgo femenino puede ser un tema que aun muestre cierta resistencia en algunos sectores, sin embargo, para ello, quiero traer algunas de tantas historias de lucha que se han librado por alcanzar espacios de poder tanto en el sector público como privado, en mi mente la expresión de la activista brasilera Maria Leunice Tupari: "las mujeres tienen que ser parte de todos los procesos en la toma de decisión, especialmente en los territorios". Lo anterior, nos recuerda como muchas mujeres a nivel mundial lograron a través de acciones la igualdad de derechos y libertades entre hombres y mujeres, procesos que aún continúan en desarrollo y requieren adoptar medidas corto plazo para alcanzar la igualdad a 2030. La ONU mujeres nos muestra que la representación de las mujeres es insuficiente en todos los niveles de toma de decisión en el mundo, lo que indica que la paridad de genero esta lejos de ser alcanzada, tanto en cargos directivos gubernamentales, parlamentos y gobiernos locales, en ese orden de ideas la distribución aun no ha sido equilibrada, sin embargo, en la mayoría de los casos se ha logrado evidenciar que las mujeres lideres en cargos de decisión han logrado contribuir sustancialmente a la transformación y el progreso. Destacadas mujeres hoy muestran los espacios que se han logrado a lo largo de la historia como Malala Yousafzai, pakistaní, que a su corta edad fue la ganadora de un nobel de paz, activista a favor de los derechos civiles, especialmente de las mujeres, donde se prohibió en su país la asistencia de niñas a las escuelas, a lo cual se opuso. En Colombia Policarpa Salavarrieta, María Cano entre otras, han sido figuras de liderazgo político y defensa de derechos. Es por ello que la intención sigue, pese a que se ha avanzado mucho en igualdad de derechos y en ocupar cargos de poder, notando que una mujer es muestra de dedicación, fortaleza, inteligencia emocional, disciplina y carácter. Aspectos esenciales que se deben tener en espacios de decisión con nuestra voz. Las ideas desde nuestros conocimientos nos permiten decirles a los hombres que el mundo cambió, qué hay que reconocer la presencia de las mujeres en cargos de decisión, que es la nueva realidad y que es necesario avanzar juntos. Por último, comprender que llegó el momento del liderazgo femenino para quedarse, y aunar esfuerzos para seguir defendiendo los derechos, construir visiones para el territorio y alcanzar metas que nos permitan resultados más equitativos y una mejor calidad de vida para todos y todas. Sí, llegó la hora de la mujer.