Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

La fiesta interminable

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
11 de abril de 2025

El autor celebra el cumpleaños de su hermana en Cartagena, pero critica el Festival de Cine por excluir a los cineastas locales. A pesar de ello, disfruta del encuentro y destaca la película "Horizonte".

Por Ensuncho De La Bárcena La vida es un regalo del Cielo. Todo viene de Dios y a Él me entrego. Hoy y Siempre. Mi más reciente viaje a Cartagena del Caribe fue para celebrar el cumpleaños de mi hermana Érica, la semana pasada. Ella, mi cuñado Édgar y yo, llegamos desde San Marcos para encontrarnos con nuestra Reina Madre, nuestro hermano Ramiro, nuestra cuñada Norma, su mamá -doña Gloria- y nuestra querida Yuly de Ávila. Se sumó a la celebración mi sobrina Andrea Sofía, que estudia Medicina en La Heroica. Al atardecer le cantamos a Eri el Cumpleaños Feliz, apagó la vela, partimos la torta y le deseamos lo mejor de lo mejor, porque lo merece. Por la noche me dejaron en el apartamento sincero, donde me esperaban mis amados amigos. Al día siguiente comenzó el Festival de Cine y teníamos años de no coincidir, porque se volvió andino y abandonó su Alma Caribe. Todo lo manejan los rolos, paisas y caleños. Pareciera que estuviera hecho para excluir a los cineastas y cinéfilos de nuestro Reino. Desde hace al menos una década no me siento convocado. Como si el Festival lo único que tuviera de Cartagena fuera la locación. Como otros festivales y telenovelas (series les llaman ahora) en las que rolos, paisas y caleños vienen a rodar y todo lo importan: actores, productores y técnicos. ¿Será que los andinos aún consideran, como en el siglo XIX, que "en el Caribe solo viven esclavos y gentes que tocan el tambor"? En verdad medio me asomé a un evento que me sigue pareciendo ajeno y excluyente. Pero quejarme nunca ha sido el espíritu de esta columna ni de este poeta. Así que me gocé lo mucho que me dejaron: el abrazo con los colegas, las cervezas, la habladera de paja, las carcajadas, los proyectos de películas, el salirme del tributo a Xavier Dolan, las ilusiones, la charla con Ángela Molina, los nuevos amigos y la Esperanza. Esa que nunca perdemos los que tenemos Fe. Este año el pomposo Ficci 64 sirvió, sin planearlo, como antesala a mi Edad de Oro. Y pude ver al menos una película: Horizonte. Escrita y dirigida por el gran César Augusto Acevedo, ganador de la Cámara de Oro en Cannes 2015. Y la recomiendo plenamente, por ser la obra de un poeta. Exquisita. Dolorosa. Necesaria. Sanadora. ¡Enhorabuena! Gracias a la Poesía de Ángela, Pedro Blas, Nena, Ricardo, Jaqueline, Leo y Licemar. Gracias a La Vieja Guardia. Agradezco a mi tribu, por hacer de mi vida una fiesta interminable. Poder compartirla con ustedes me alegra e inspira, cada día. ¡Viva La Vida!