
La energía en Córdoba no es solo tarifa, es confiabilidad, equilibrio y sostenibilidad

En medio de una coyuntura nacional marcada por la presión sobre los costos de la energía eléctrica y los desafíos financieros del sector, el Caribe colombiano presenta una señal positiva: durante 2025 la tarifa de energía registró una disminución frente a los picos alcanzados en meses anteriores. Este comportamiento permitió cerrar el año en niveles más favorables y hace que 2026 inicie con tarifas más asequibles y cercanas al promedio nacional, incluso en un contexto donde otras regiones del país mantienen costos superiores.
En el caso de Córdoba, la tarifa se ubica hoy alrededor de los 876 pesos por kilovatio hora, en línea con el promedio nacional cercano a los 856 pesos. Más allá del impacto en el bolsillo de los hogares, este resultado refleja esfuerzos orientados a estabilizar el sistema energético en una región históricamente afectada por rezagos estructurales. Sin embargo, la conversación no puede quedarse en el valor del kilovatio. Pensar la energía solo desde la tarifa es una visión limitada. El verdadero reto está en avanzar hacia un sistema confiable, equilibrado y sostenible, lo que exige un trabajo conjunto entre empresa, Estado, instituciones, gremios y ciudadanía. Córdoba cuenta con un enorme potencial en energías renovables, especialmente solar, que la posiciona como un actor clave en la transición energética del país. Aprovechar este potencial requiere decisiones responsables y planificación. Hoy existen miles de solicitudes de conexión de proyectos renovables en trámite, 5.498 para ser más exactos, lo que hace indispensable priorizar la estabilidad del sistema eléctrico. Crecer en capacidad instalada sin una red adecuada puede generar sobrecargas, afectar la calidad del servicio y terminar perjudicando a los mismos usuarios. La expansión debe ser ordenada y consciente. En los últimos cinco años, Afinia ha invertido más de 780 mil millones de pesos en la modernización de la infraestructura eléctrica del departamento. Aun así, los desafíos persisten. Sin mejoras sustanciales en recaudo y reducción de pérdidas, la sostenibilidad financiera y la capacidad de seguir invirtiendo estarán en riesgo. La corresponsabilidad de todos los actores es clave. En este escenario, soluciones como la medición prepaga cobran relevancia al permitir un mayor control del consumo, fomentar el ahorro y reducir pérdidas. Asimismo, es fundamental que el Gobierno Nacional reconozca las particularidades del Caribe y avance en un trato diferencial que cierre brechas históricas. Córdoba tiene hoy la oportunidad de combinar el alivio tarifario con una visión de largo plazo que garantice confiabilidad, sostenibilidad y equidad. La energía no solo debe ser más barata, sino también más inteligente, inclusiva y resiliente.