
La economía de los mares y ríos

La Mojana y el Golfo del Morrosquillo, próximos polos de desarrollo en el Caribe, impulsarán la economía regional. Infraestructura, turismo sostenible y tecnificación agrícola son clave.
Por Manuel Andrés Cadrazco Con las obras de La Mojana anunciadas y próximas a iniciar, sin dejar de lado los trabajos que se realizan para mitigar la emergencia, en Sucre, Córdoba y Bolívar, ya se comienza a pensar en lo que vendrá después, y es el aprovechamiento del gran potencial con el que se cuenta en ese territorio. Por otro lado, con las obras del aeropuerto te Tolú en adjudicación, y el Pacto del Golfo del Morrosquillo en ejecución en gran parte de sus frentes, también se comienza a pensar en el futuro de Sucre y Córdoba. No hay duda de que La Mojana y el Golfo del Morrosquillo están llamados a ser los próximos polos de desarrollo en potencia no solo de los departamentos que están bajo su influencia, sino de toda la Región Caribe. Para ello, los próximos gobiernos deben adoptar enfoques de políticas públicas de alto impacto, pero que conlleven un equilibrio con el medio ambiente y el cambio climático. Se deben establecer planes integrales de desarrollo costero y fluvial que promuevan la gestión sostenible de los recursos naturales, incluyendo la pesca y la acuicultura, así como la conservación de manglares y ecosistemas costeros. Incluir medidas para prevenir y mitigar los impactos del cambio climático en la región, como la construcción de infraestructuras resistentes al aumento del nivel del mar. Se debe así mismo promover la inversión en infraestructura portuaria y fluvial para mejorar la conectividad con el resto del país y fomentar el comercio; esto con la medida de establecer incentivos para atraer inversiones privadas en proyectos de infraestructura relacionados con la navegación fluvial y marítima. La Mojana también tiene muchas oportunidades en cuanto a tecnificación agrícola se trata, las fértiles tierras brindan el panorama para empoderar a los agricultores locales y fortalecer sus proyectos productivos; con las obras estructurales realizadas las condiciones estarán dadas. Con el Golfo, por ejemplo, las oportunidades de desarrollo turístico realizado de manera sostenible son inmensas, aunque manteniendo un equilibrio entre la oportunidad de inversión externa, tanto como la consolidación de los proyectos y negocios de población local; Rincón del Mar en San Onofre, es un ejemplo de lo que es tener un diamante en bruto pero que requiere de mucho cuidado de respetar los negocios locales, y al medio ambiente. Los recursos naturales de nuestros territorios jalonarán la economía en los próximos años, depende de los gobiernos formular de manera responsable estos proyectos con enfoque sostenible.