
La desgracia del Perú

El Perú es un país suramericano con divergencia cultural y muchas riquezas en minerales, es vecino de Colombia y es considerado un Estado con economía emergente.
Sin embargo, ha sufrido a través de su historia una desgracia en materia política. Este país se proclamó oficialmente como Estado en 1827 y desde entonces los sucesivos gobiernos democráticos fueron constantemente interrumpidos por golpes de Estado. En 1968, se impuso una dictadura militar que introdujo diversas y profundas reformas de tildes socialista y corte nacionalista. El gobierno democrático y representativo fue restablecido en 1980, aunque también se dio inicio a un sangriento conflicto armado entre los grupos terroristas de Sendero Luminoso y el Mrta y el Estado en la sierra azul, y a la crisis inflacionaria de fines de la década. En los años 90 se implementó un modelo económico neoliberal, cuyas bases continúan aún vigentes. Gracias a ese modelo adoptado, a inicios del siglo 21, el país experimentó un importante crecimiento económico y reducción de la pobreza. Entre sus principales actividades se incluyen la agricultura, la minería y la pesca, así como la construcción y el comercio. Pero la desgracia del Perú está en su clase política que ha llevado a una apatía de la ciudadanía, más la crisis de credibilidad del sistema y un diseño estructural que le otorga amplios poderes a un Congreso deslegitimado más los innumerables casos de corrección, todo esto ha dado como resultado que en la última década el Perú ha tenido 8 presidentes, entre los que están Pedro Pablo Kuczynski, quien renuncio; Martin Vizcarra, que lo destituyeron; Manuel Merino, que renuncio tras unas protestas; Francisco Sagaste, que termino la interinidad; Pedro Castillo, que ganó la elección y lo destituyeron porque trato de disolver el Congreso, lo sucedió Dina Boluarte, a quien también destituyeron por "incapacidad moral2", siendo reemplazada por José Jeri quien fue destituido el pasado martes por el mismo Congreso que lo había designado, lo que muestra el verdadero poder que tiene la rama legislativa en el vecino País. Ahora ese mismo Congreso eligió al octogenario izquierdista José María Valcasa, que también está cuestionado, y no es extraño que ese mismo Congreso, en dos meses, también lo esté destituyendo para que siga la "guachafita" política en el Perú. Es una lástima que ese país en la actualidad cuente con 3 presidentes presos, entre ellos Alejandro Toledo, quien actualmente cumple una pena de prisión de 20 años por escándalo de Odebrecht y lavado de activos.