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Opinión

La curva de Cardenitas: entre Sucre y Córdoba, en la fauces de la delincuencia

Silverio José Herrera Caraballo.
Silverio José Herrera Caraballo.
Columnista
1 de octubre de 2024

La curva de Cardenitas, entre Sampués y Chinú, se convierte en foco de inseguridad. Asaltos y robos rurales alarman a la comunidad. ¿Dónde están las autoridades?

Por Silverio José Herrera Caraballo La curva de la inseguridad y el miedo: ¿Qué está pasando en la zona entre Sampués y Chinú? La famosa curva de Cardenitas, situada entre Sampués, Sucre, y Chinú, Córdoba; se ha convertido en un punto crítico de inseguridad. Lo que alguna vez fue una zona tranquila de fincas pequeñas y grandes, ahora es un foco de criminalidad. Asaltos, despojos y robos en propiedades rurales son el pan de cada día. Y no es un problema menor: los propietarios de las fincas, que son quienes sostienen la economía agrícola local, han sido víctimas repetidamente. Hasta dos y tres fincas en una sola noche han sido blanco de los delincuentes. ¿Qué está pasando? ¿Dónde están las autoridades? ¿Acaso están esperando que ocurra algo más grave para actuar? Los grupos de WhatsApp de la comunidad no paran de sonar con pedidos de auxilio. Los residentes y transeúntes se sienten abandonados, mientras los criminales parecen tener carta blanca para actuar en la zona. La policía de Sampués, la más cercana al epicentro de estos crímenes, parece estar siempre un paso atrás. Tal vez están demasiado ocupados en otros asuntos o quizás las rondas de patrullaje no son suficientes para frenar esta ola de inseguridad que afecta no solo a los propietarios, sino a la comunidad en general. La situación de seguridad en el departamento de Sucre, especialmente con la llegada de diciembre, plantea serias preocupaciones, en particular para los ganaderos, quienes ven cómo los carteles del abigeato se preparan para intensificar sus actividades delictivas. La proximidad de la Policía de Carabineros, su base en la remonta a las afueras de Sincelejo, a menos de 20 kilómetros, es una ventaja estratégica que debe ser aprovechada por el comandante de policía del departamento. Sin embargo, la necesidad de patrullajes constantes es ineludible, sobre todo en las zonas más vulnerables, donde los delincuentes suelen operar con mayor libertad durante la temporada de fin de año. Los comandantes de policía deben implementar una estrategia proactiva, fortaleciendo los patrullajes en áreas rurales y ganaderas para disuadir a los grupos delictivos. Esto puede incluir la realización de operativos conjuntos con la Policía de Carabineros, cuyo conocimiento del terreno rural es clave, además de coordinarse con las redes comunitarias de seguridad para tener un control más riguroso del movimiento de ganado en el departamento. Las actividades del abigeato se incrementan durante los meses de noviembre y diciembre debido a la demanda de carne durante las festividades, por lo que es crucial tomar medidas preventivas ahora. Adicionalmente, la presencia policial no debe ser simbólica, sino constante y visible, a fin de enviar un mensaje claro a los carteles: cualquier actividad ilícita será combatida con firmeza. El uso de tecnología, como drones para la vigilancia aérea, sumado a patrullajes motorizados y a pie, puede mejorar la capacidad de respuesta de las fuerzas del orden. No basta con esperar a que los delitos ocurran; la disuasión debe ser la primera línea de defensa. Pero en medio de este caos, hay algo que destacar. La teniente Nayibe Molina, comandante de la policía de Chinú, ha demostrado lo que significa ser una verdadera líder, comandante puede ser cualquiera, Líder muy pocos. Ella siempre ha estado comprometida con la seguridad de los ciudadanos del área urbana como la rural. A pesar de las limitaciones que enfrentan las fuerzas del orden en la zona, su liderazgo ha hecho una diferencia. De manera efectiva, ha logrado que la inseguridad no se desborde completamente en la región de Córdoba. Quizás la diferencia está en que ella entiende que su deber es estar en el campo, haciendo presencia y actuando de inmediato Y mientras tanto, en la curva de Cardenitas, donde ya todo parece estar fuera de control, la pregunta que surge es: ¿qué más están esperando las autoridades de Sampués? ¿Aplica aquí el adagio popular, aquí "la gallina es la de los huevos" para los criminales? La necesidad de más cuadros de mando proactivos como la Teniente Nayibe Molina es evidente, no solo en Chinú, sino en Sucre. Porque si algo ha quedado claro, es que la presencia de líderes comprometidos puede marcar la diferencia, mientras que la indiferencia solo asegura que el problema siga creciendo.