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Opinión

La Copa se queda en casa

Ensuncho De La Bárcena
Ensuncho De La Bárcena
Columnista
17 de julio de 2026

El mejor fútbol del mundo es el hispano. Lo confirma la final que veremos este domingo entre España y Argentina, además de la historia de las 23 Copas del Mundo jugadas hasta ahora. Doce de ellas coronaron a cuatro países hispanos: Uruguay (1930, 1950), Brasil (1958, 1962, 1970, 1994, 2002), Argentina (1978, 1986, 2022), España (2010) y esta de 2026.

Para hacerme entender mejor, les propongo ampliar el horizonte de lo que hasta ahora conocemos por "hispano". Volvamos al origen. Llamemos Hispanidad a un gran conjunto de 32 naciones en cuatro continentes cuyo origen está asociado a Hispania, antigua provincia del Imperio Romano que estuvo situada en su extremo occidental. En lo que hoy conocemos como España y Portugal. En la península ibérica. El término "Ibérica" viene de "ïbero", que procede del griego Íbēros. Es decir, llamamos “península ibérica” a lo que se llamó Hispania en tiempos romanos. Estamos unidos de raíz, porque pertenecimos durante siglos a la misma familia: Angola, Argentina, Bolivia, Brasil, Cabo Verde, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Filipinas, Guatemala, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Honduras, Marruecos, México, Mozambique, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Santo Tomé y Príncipe, Timor Oriental, Uruguay y Venezuela. Todos tenemos el mismo origen. Todos somos hispanos. Los pueblos del mundo que hablamos español y portugués. Además, los hispanos compartimos el mismo origen civilizatorio: la Cristiandad. De Roma heredamos la fe en Jesucristo, Hijo de Dios y salvador de la humanidad, y la convertimos en la religión más extensa del mundo. Tocamos lo bello y lo hacemos sagrado. Lo bueno lo volvemos mejor. Y lo verdadero lo hacemos real. Nos queda claro que los hispanos estamos unidos por nuestra historia, nuestra fe en Jesucristo, Rey de Reyes, y nuestra propia civilización. El horizonte que podemos alcanzar es de 900 millones de hermanos en cuatro continentes. ¡Qué fácil sería vibrar en la misma frecuencia! Todas nuestras iniciativas y empresas deberíamos soñarlas y pensarlas en grande. Trabajar en ellas con ánimo, fe y paciencia. Dicho de una manera más clara: los hispanos estamos hechos para la grandeza. Y debemos asumirlo sin complejos ni prejuicios. Por eso la Copa del Mundo este año se queda en casa. Porque españoles, argentinos, brasileros, uruguayos, colombianos y demás, compartimos el mismo origen; no solo como miembros de la misma familia durante los siglos de la época imperial romana, sino en su consecuente extensión española y portuguesa. En el caso particular de los que hablamos español, durante tres siglos todos fuimos España; es decir, formamos parte del reino más extenso, poderoso y civilizado del planeta. Enhorabuena.