
La calle, la carta de Petro

Gustavo Petro enfrenta un desafío: sin "aplanadora" en el Congreso, busca respaldo popular para sus reformas. Marchas y presión política definen su estrategia ante la creciente polarización.
Gustavo Petro no ha podido avanzar con sus reformas. Y ya no tiene la aplanadora parlamentaria. El próximo miércoles el gobierno Petro tendrá una verdadera prueba de fuego en su afán por demostrar que sus reformas sociales cuentan con el respaldo de la mayoría de los colombianos, aunque los sondeos y encuestas digan todo lo contrario. El Presidente este 7 de junio anunció que no hará balconazo y que marchará con quienes apoyan sus iniciativas. Esto ha sido considerado por muchos como un mecanismo de presión ssal legislativo donde las reformas no van al ritmo que el mandatario y su bancada desean. La calle siempre fue el discurso de Petro en oposición y ahora como gobierno no dudará en mantenerlo todo con el único objetivo de descalificar al Congreso, donde una buena parte cree que las reformas a la salud, laboral y pensional serán una bomba de tiempo a futuro para millones de colombianos. Petro, como si fuera un candidato opositor, tratará de revertir los bajos indicadores de su favorabilidad con los suyos en las calles, acrecentando la polarización en un país en el que día a día la incertidumbre es mayor.