
Justicia por propia mano, en sentido positivo

La justicia restaurativa, enfocada en la mediación y la comunicación, es clave para la paz social, según la Dra. Claudia Helena Serje. Superar la justicia vengativa es fundamental.
Por Óscar Pérez Palomino Es preciso cambiar el paradigma de justicia retributiva y vengativa, expresada en la ley del talión "ojo por ojo, diente por diente", que simboliza el lema de la justicia por propia mano, en sentido negativo, por el de justicia por propia mano, en sentido positivo, que alude a cuando nos vamos a los mecanismos de mediación de la justicia restaurativa. Así nos lo explica de manera clara, la doctora Claudia Helena Serje, en el programa el termómetro del canal CTV Barranquilla. En efecto, "ese cambio de chip se da cuando las partes acuden a ellos mismos, a través de la mediación... recuperan la comunicación perdida, y les ayuda a decidir y a definir su conflicto para que logren un buen acuerdo". Es justicia por propia mano, en sentido positivo, porque ellos mismos, mediante la ayuda de un tercero, logran solucionar su conflicto. "Por eso, en nuestros países, que son altamente conflictivos, tenemos que recrear esos espacios invocando unos criterios de justicia, distinta a la Justicia retributiva, que es la justicia de los jueces, y hay que acudir a la Justicia social a la justicia que es promovida y provocada por nosotros mismos, especialmente por los agentes de conflicto. Si tú tienes el insumo para causar un conflicto, como no vas a tener el insumo para solucionar ese conflicto". "Es por eso que la paz es una construcción social, y no solamente una construcción política... porque siempre lo vemos como una construcción política en que el Estado es el que está como obligado a proveer esos escenarios de paz. Si la paz es una construcción social quiere decir que todos somos actores de paz, en la familia, en la escuela, en el barrio, en la universidad, en el trabajo, en la calle… es decir, en cada escenario donde un ser humano se encuentre tiene dos formas de actuar, una conflictiva y otra de forma pacífica", señala la doctora Claudia Helena. ¿Cómo entonces estos mecanismos de autocomposición ayudan a generar espacios de paz? Nos ayuda a devolvernos la esencia de los seres humanos… la comunicación… hablando se entiende la gente (…) entonces, por eso para hacer paz es importantísimo entender que la comunicación debe partir no solo de lo acertado de mi mensaje, sino también de lo asertivo de mi mensaje". "Esto es muy importante porque la asertividad tiene que ver con eso que llamamos las competencias blandas", las cuales se refieren a los rasgos de personalidad y a las destrezas de saber moverse con olfato para leer las emociones y saber cómo canalizarlas para evitar el escalamiento del conflicto. La paz es un asunto que nos toca a todos, tenemos que apersonarnos, no es una cosa solo del gobierno, el asunto de la paz está en el clima afectivo que genero con mi comportamiento para hacer justicia por propia mano, en sentido positivo.