
Juega con fuego

El gobierno de Petro desacata decisiones judiciales, generando incertidumbre y riesgo democrático. Su costumbre de ignorar fallos socava la independencia judicial y los derechos fundamentales.
El desconocimiento de los fallos de una autoridad judicial se volvió costumbre en el gobierno de Gustavo Petro, que con su desacato no solo genera incertidumbre jurídica, sino que también pone en riesgo la estabilidad democrática del país. Lo que sucedió la noche del lunes anterior, cuando se disfrazó un Consejo de Ministros por alocución presidencial, fue una evidente burla a una decisión que había tomado el Consejo de Estado, que suspendió la transmisión de estos eventos por los canales privados. Por más que el presidente Petro repetía una y otra vez que realizaba una alocución, el hecho de no tener un tema principal y la participación de al menos seis funcionarios de su gobierno, fueron una muestra de que lo que se hizo fue esquivar la ley, así exista un recurso pidiendo anular el fallo. La insistencia de Petro en desestimar decisiones de las altas cortes socava la independencia judicial. No es la primera vez que el Jefe de Estado lo hace. Rectificaciones ordenadas contra opositores, también se las 'pasó por la faja'. Y ni que decir de la negativa del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, de cumplir con los ajustes a la UPC para los afiliados al sistema de salud. Los fallos de una autoridad judicial garantizan derechos fundamentales para todos los colombianos, comprometer su autoridad es jugar con fuego. Desde el ciudadano de a pie, hasta el Jefe de Estado están obligados a cumplir los fallos judiciales.