
Israel, Irán en el frontispicio del holocausto

Israel y Hamás se enfrentan en un conflicto que amenaza con escalar. Irán bombardea Tel Aviv, desatando una posible guerra y la intervención de potencias mundiales.
Por Valmiro Sobrino Oliveros El conflicto se centra en un punto concreto: Israel no acepta la creación de un Estado palestino no obstante que la Resolución 181 de 1947 de las Naciones Unidas propuso la creación de dos estados; uno judío y uno palestino en el territorio que era mandato del Imperio Británico. Pero igual, los palestinos no aceptan la existencia de un estado judío y por eso, Hamás y Hezbolá (dos organizaciones militares de corte terrorista creadas y financiadas por Irán), atacan a Israel con el objetivo final de destruirlo En ese juego han caído ambos; pero la peor parte hasta ahora la sufren los enemigos de Israel. Hamás, apoyado e instigado por Irán, atacó a Israel por el sur y la respuesta israelí fue la invasión total a Gaza, destruida totalmente y más de 40 mil muertos. Ahora Hezbolá, atacó a Israel desde el Líbano y la respuesta israelí es la misma que la de Gaza; invasión al Líbano que prestó su territorio para esconder a los terroristas patrocinados por Irán. Pero un hecho sin precedentes cambió todo. El primero de octubre en la madrugada, Irán bombardeó con 200 misiles a Tel Aviv y Jerusalén, en lo que se entiende como una declaratoria de guerra que incendia todo el Oriente Próximo. Los Estados Unidos (enemigos de Irán), no solo condenaron el ataque, sino que movilizaron hacia la región una enorme flota de su marina de guerra, incluyendo un submarino nuclear. El Reino Unido, a la vez, condenó y de seguido toda la Unión Europea para que no quede ninguna duda que Israel es la avanzada de los intereses geopolíticos y militares de occidente en el Oriente Próximo y Parte de Asia. Ahora (escribo esta columna miércoles 2 de octubre) no sabemos cómo será la respuesta israelí. Puede atacar y destruir todas las instalaciones petroleras de Irán creando un golpe mortal a su economía. O podría destruir en tierra todas las instalaciones militares de Irán. Pero si opta por una decisión más peligrosa como destruir las seis instalaciones nucleares de Irán, ¿cómo reaccionará el resto del mundo? Estaríamos en el frontispicio de un holocausto atómico. El mundo debe movilizarse de inmediato a detener esta locura.