Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Injusticia y privilegios

Félix Manzur Jattin
Félix Manzur Jattin
Columnista
27 de noviembre de 2023

La justicia colombiana evidencia desigualdades. La ley del embudo, donde lo ancho es para pocos, opera en escenarios políticos y económicos, perpetuando la impunidad y la corrupción.

Por Félix Manzur Jattin o estrecho para muchos y lo ancho para pocos, es la definición coloquial de injusticias evidentes. Desde hace milenios se dirime esta controversia. Solón y Anacarsis, el Escita, discernían sobre la naturaleza de la justicia, las fuentes del derecho y la legitimidad. En los regímenes cleptocráticos suele aplicarse aberración interpretativa en la hermenéutica jurídica. Grandes e insaciables delincuentes saqueadores del erario con prioridad de trato por parte de una justicia permisiva y hasta subastada y pequeños delincuentes con penas hasta mayores que los grandes. En Colombia no escapamos a esta infame aplicación donde la escala piramidal del poder hace metástasis de acuerdo a los de ruana y los que detectan el mando en los escenarios ejecutivos, legislativos y judiciales. El embudismo patrio tiene datos vergonzosos. Delinquen y aplican justicia de acuerdo a escenarios políticos, sociales, económicos, étnicos o racistas. Es la parafernalia de centurias en esta democracia imperfecta que tenemos. Séneca decía que no hay mayor injusticia que la justicia tardía. Martín Fierro en su oda de protesta manifestaba: "Hay muchos que son doctores, y de su ciencia no dudo, más yo que soy hombre rudo, y aunque de esto poco entiendo, diariamente estoy viendo que aplican la ley del embudo". En la fauna delictiva de la farándula nacional existen especímenes con ruana y alpargata y otros con sacoleva y trono. Acontecimientos vergonzosos que tienen putrefacta la mal llamada democracia; la elefantiásica y narcótica presidencia del 8000, exonerada y sepultada culpabilidad desde las curules de la comisión de absoluciones; premiado después de la presea absolutoria, con el mando latinoamericano de Unasur. El bojote escaló desde la derecha mangoneante de su bisabuelo el magnate bancario, hasta la izquierda que se dejó prosternar con sus chistes marrulleros. La sorna burlesca y vil del proceso sobre el latifundio "la libertad" de Alfonso López Michelsen, el mamatoco de marras de la revolución y el cambio en marcha que se quedó sin marcha y originó la ventanilla siniestra. Siguió mandando al son de Whisky y vallenato y hasta le entregaron el mando como primer gobernador en las tierras feraces de Francisco el hombre a un cachaco sin acordeón pero con fusta y poder sobre el folclorismo caribe. Carteles que se llevan por las alcantarillas de la depredación y la corrupción cientos, miles de millones, como en el caso del fondo premium, infraestructuras, hemofilia, educación, Vih, hasta de los bastones y el Pae y las condenas son ínfimas y domiciliarias.