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Opinión

¿Influencia externa en el Cónclave?

Carlos Rodríguez Santos
Carlos Rodríguez Santos
Columnista
10 de mayo de 2025

Desde la influencia romana en elecciones papales hasta el cónclave actual, la elección del Sumo Pontífice ha evolucionado. Hoy, se debate si es decisión política, guiada por el Espíritu Santo y la justicia social.

Por Carlos Rodríguez Santos Los emperadores romanos influenciaron en las elecciones papales hasta el papa Benedicto II, que se quejó por ello en el 684 y fue así que el emperador Constantino IV accedió a poner fin al requisito de que los emperadores dieran su aprobación a las elecciones papales y, ciertamente, una parte histórica de la Iglesia, monarcas y gobiernos poderosos continuaron influenciando. Pero, el procedimiento actual es meramente religioso, pues, durante el cónclave, los cardenales se alojan aisladamente en un edificio construido al efecto en la Ciudad del Vaticano, la Casa de Santa Marta y las votaciones siguen realizándose en la Capilla Sixtina y, sin embargo, ha existido especulación externa sobre qué cardenales tienen más posibilidades de ser elegidos, incluso, en los medios aparecen listas de candidatos potenciales y nunca aciertan; ahora bien, por existir supuestos cardenales conservadores, tal vez se ha llegado a considerar que la elección del sucesor del papa Francisco es una decisión política, así sea fruto de una elección en la que los votantes son los eminentes cardenales que actúan bajo inspiración divina. Indiscutiblemente, el cónclave actúa bajo la inspiración divina; de modo, que el Espíritu Santo influye en la mente y corazón de los cardenales y como colombianos no podemos ser incrédulos de la guía sobrenatural de Dios sobre las personas y durante el cónclave debimos rezar para que los cardenales en consenso elijan sobre la "propuesta eclesial" que continúe con las reformas impulsadas por el Papa Francisco, especialmente, acerca de la "justicia social". Recordemos que el Papa Francisco enfatizó sobre la "ultraderecha en el mundo" diciendo: "la ultraderecha se recompone siempre, porque es centrípeta y la justicia social es el antídoto; mi carta de identidad es Mateo 25 y el que dijo eso, entonces, es comunista: tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estaba desnudo y me vestiste, estuve preso y me fuiste a visitar. Estas son las reglas de la conducta y no comunistas". De modo, que el Papa León XIV es obra del Espíritu Santo y, como agustiniano, seguramente, nos enseñará a discernir sobre las tres clases de leyes: la ley eterna, la ley natural y la ley positiva; ¡es más que un estadounidense! Se las dejo allí.