
Improvisación

El gobierno colombiano declara "Estado de Conmoción Interior" en Catatumbo, reviviendo una figura legal no usada en años. La medida, con riesgos de inconstitucionalidad, busca enfrentar la violencia.
Por Rafael Hernández Mestra La semana pasada, a raíz del desmadre social que está viviendo la región del Catatumbo, el Presidente de la República anunció la declaratoria de "Estado de Conmoción Interior y Emergencia Económica" para esa parte del país azotada por la violencia y por la indolencia del gobierno colombiano donde, paradójicamente hace presencia es el Estado Venezolano a través del narco-ministro Diosdado Cabello por el que el gobierno de Estados Unidos está ofreciendo 25 millones de dólares por su captura. La figura anunciada por el presidente, que está contemplada en nuestra Constitución Nacional, y que abrió un amplio debate jurídico, es una figura heredada de la constitución de 1886 y que fue conocida como estado de sitio, figura que fue utilizada en Colombia desde 1887 hasta el siglo pasado. La utilizó el presidente Mariano Ospina Pérez en el año 1949 para cerrar el Congreso y lo mantuvieron (El estado de sitio) los gobiernos de Gustavo Rojas Pinilla, cuando dio el único golpe de Estado que se ha dado en Colombia, y lo sostuvo la Junta Militar designada por el mismo Rojas Pinilla cuando dejó el poder, período que comprendió entre 1953 y 1958. Durante 10 años toda la normatividad se dio al amparo de esa figura, incluyendo la expedición de códigos y leyes. También fue utilizada para combatir huelgas, protestas sociales y establecer el juzgamiento de civiles por militares. Hoy, esta figura de la Conmoción interior, que no había sido utilizada desde hace 17 años, cuando hizo uso de ella el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez. Ha sido revivida por el actual gobierno, pero no tiene una motivación de peso, pues los problemas de orden público se pueden neutralizar y combatir mediante el uso de la fuerza pública en esa región del Catatumbo donde el Estado puede ejercer su soberanía y no dejar la región a merced del ELN y su cabecilla "Pablito". Por eso, la demora ante la improvisación del gobierno de expedir los decretos de Conmoción Interior, los rodea un halo de inconstitucionalidad, ya que las dos medidas que pensaba aplicar no habían sido utilizadas en forma conjunta. Sería un hecho histórico con el riesgo de caerse en la Corte Constitucional, ya que tendría que diferenciar los motivos para tomar ambas medidas, ya que no pueden ser las mismas razones. El gobierno fue más coherente y el viernes pasado solo expidió el decreto de Conmoción Interior para algunos municipios, por lo menos subsanaron la improvisación.