
Humanismo e infecciones

El cúmulo de derechos que hoy se invocan en cualquier actividad para justificar lo injustificable, y las complacencias deliberadas que se tienen con los alumnos so pretexto de no dañar su salud mental, nos están llevando al abismo.
El cúmulo de derechos que hoy se invocan en cualquier actividad para justificar lo injustificable, y las complacencias deliberadas que se tienen con los alumnos so pretexto de no dañar su salud mental, nos están llevando al abismo. ¿Qué clase de profesionales se pueden formar bajo la permisividad que viola los reglamentos para favorecer al mal estudiante? Por muy avanzada que se sitúe la tecnología, hasta el punto de que, como se vio en la Universidad de Antioquia en días pasados, decenas de aspirantes a ingresar a las especialidades médico-quirúrgicas utilizaron sofisticados instrumentos para obtener fraudulentamente las respuestas a las preguntas de los exámenes, la ciencia en sí, del mismo modo que las profesiones que de ella se nutren, como es el caso de la medicina, nunca podrán prescindir del ideal ético y humanístico. Bajo esa premisa, una vez más, realizamos antier un simposio en el Auditorio Zenú de la Universidad del Sinú en la compañía de eminentes profesores, miembros de la Academia Nacional de Medicina, los doctores David Vásquez-Awad, gineco-obstetra, quien habló sobre la vida y obra de Alexander Von Humboldt, y Gustavo Quintero Hernández, cirujano especialista en trasplante de hígado, quien nos ilustró sobre el papel de la inteligencia artificial en la educación médica contemporánea. Por mi parte, elegí un tema de título analógico: Escepticemia, para referirme a la necesidad de abordar la literatura médica y su interpretación con un sentido crítico, sin concederle un mérito deslumbrante a las novedades que no lo merecen. Nuestros egresados de la especialización en pediatría, los doctores Alejandro Agresoth de la Ossa, Michael Muñoz Rosa y Lorena Mahuad Puche, infectólogos pediatras de la Universidad CES, y el doctor Juan Esteban Tafur, neurólogo pediatra del Hospital Infantil de México, completaron el programa con las siguientes conferencias, en su respectivo orden: Resurgimiento de la tos ferina, Neutropenia febril en niños, Infecciones graves por SAMR y El neurólogo pediatra frente a las meningoencefalitis. ¿Puede haber algo más enaltecedor que compartir escenarios académicos con quienes fueron nuestros discípulos y siguen nuestros pasos con gratitud? Hace once años, cuando se abrió el programa de la especialización en pediatría en la sede de Montería de la Universidad del Sinú, algunos soñábamos con ver a nuestros hijos de formación, y ya van más de treinta, brillar con luz propia, y ahí están todos ellos prestándole un gran servicio a la comunidad.