
Hugo Kerguelén y la tarea de gobernar a Montería

El alcalde de Montería enfrenta el desafío de alinear su gestión con gobierno departamental y nacional, a pesar de las diferencias políticas, para asegurar financiamiento y progreso.
Por José Armando Benítez Tuirán La administración municipal de Montería, en cabeza de Hugo Kerguelén, tiene por delante una tarea que no es menor, la de entenderse, converger y, de ser posible, complementarse con la administración departamental de Erasmo Zuleta y con el gobierno nacional de Gustavo Petro, con quienes no tiene afinidad política, pero no por eso, puede renunciar a conseguir con ellos, apoyo para los proyectos que requieren de financiación departamental y/o estatal. Es un trabajo político complicado el que tiene por delante Kerguelén, pues tampoco cuenta con el apoyo mayoritario de la bancada de congresistas cordobeses. Pero no hay de otra. Si quiere cumplir el mandato popular, si no quiere decepcionar a la ciudadanía y si quiere seguir llevando a la ciudad por el camino del progreso, no le queda de otra. Ni el gobernador de Córdoba, ni el alcalde de Montería son afines con el gobierno nacional y por eso ambos, ojalá en unión, pudieran acercarse a las instituciones estatales para conseguir financiación para los proyectos prioritarios de la ciudad, en los que sea necesaria la intervención de los tres entes. Aquí la bancada de congresistas cordobeses debe dejar de lado los cálculos políticos y electoralistas y ponerse la camiseta de la ciudad. Córdoba los eligió para que legislaran a su favor, para que cuidaran de los intereses de un departamento, cuya capital merece seguir mejorando en la calidad de los servicios que ofrece a toda su área de influencia. Montería no puede perder el impulso de convertirse en la capital referente de la región. Y para eso, es necesario de la inversión departamental. Gobernador y Alcalde están llamados a entenderse y a buscar puntos de unión en sus agendas administrativas para que los cordobeses tengan una ciudad que cada vez se acerca más a ser "la viña soñada". Montería necesita del aporte de todos, políticos, empresarios, ciudadanía en general. El alcalde tiene que implicar a monterianos y cordobeses, en el crecimiento de una ciudad que, cada vez más, tiene la obligación de prestar una oferta de servicios tan variada como atractiva. Señor alcalde de Montería, cuéntele a los monterianos y a los cordobeses como podemos ayudar para que nuestra capital tenga en estos cuatro años un desarrollo urbano sostenible. No es fácil gobernar en las condiciones actuales, pero confiamos en sus buenos oficios para unir a toda la clase política en torno a su idea de ciudad.