
Huella migrante

La migración, un viaje vital con mitos personales. Inmigrantes idealizan el pasado, buscando refugio en la nostalgia y la esperanza de un retorno que a menudo se desvanece.
Por José Arturo Ealo Gaviria El ser humano parece tener la necesidad de crear mitos personales. Son las imágenes mentales negativas que expresan, por otra parte, fantasías inconscientes de bondad y bienestar. Quien inmigra, frente a la inseguridad o tiene la sensación de ir hacia lo desconocido, quizá se retrae. Evoca el pasado. Lo distorsiona. Lo dulcifica y transforma en impresiones que le otorgan sensaciones de cálido refugio. Las farsas compasivas de la nostalgia, la memoria del corazón eliminando los malos recuerdos y magnificando los buenos, gracias a dicha artimaña, se logra tolerar o sobrellevar el pasado. Épocas, lugares y personas suelen añorar de manera distorsionada. Se lleva el influjo de autoestima y de algunos sentimientos de seguridad que nivelan la angustia hecha por la amenazadora forma de consciencia de la aversión, el desamparo y la finitud. Quien migra lleva "la patria dentro". Ya no vive en ella, la visita y el anhelo siempre está en el regreso. Es un hecho que la mayoría de los inmigrantes parten "pensando en volver", pero el regreso se vuelve cada vez más lejano. Para algunos la realidad hace añicos sus ilusiones, para otros son las casualidades: bien sea de aquí o de allá. O simplemente son los lazos personales, al igual que los compromisos adquiridos, quienes impedirán el regreso definitivo, esa esperanza de volver. El emigrante en su nuevo entorno ve la vida que tiene por delante con temor. Con frecuencia se refugia en el pasado convirtiéndolo en su paraíso perdido que siempre alimenta con anhelo de volver. La vida misma es una migración desde que nacemos hasta que morimos, cada etapa trae consigo desafíos y retos importantes en los que sin lugar a dudas se tienen que derribar muros bien altos para cruzar esos límites de lo que se desconoce y lo nuevo que está por conocer. Cuando se siente fortalecido en ese camino, es capaz de recordar lo difícil que ha sido el camino, cómo han forjado esas situaciones y se ha evolucionado, utilizando buenas ideas para que de ese modo mermen las ansiedades persecutorias ante lo raro y el sufrimiento. Las migraciones forzadas, intentos de migraciones, fantasías de migrar, nostalgias, retornos, migraciones fallidas y exitosas, andan recuerdos de los que se fueron o los que jamás vuelven, otros que lo hacen en la primera oportunidad que tienen, algunos que escriben como un intento de tramitar muchas experiencias de subidas y bajadas emocionales. Los de su propia narrativa.