
Honor a quien honor merece

El lunes pasado tuve el privilegio de participar en la Celebración del Aniversario 35 de la apertura de la Escuela de Carabineros "Rafael Núñez" de Corozal y compartí algunas reflexiones.
Dios, Patria, Integridad y Orden, son los cuatro valores de una vida ejemplar. Dios en primer lugar. Siempre en primer lugar. Nos enseña Jesús de Nazaret, en el Evangelio de San Mateo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todo tu espíritu. Este es el más grande y el primer mandamiento. El segundo es semejante al primero: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas». Sabernos criaturas nos hace humildes y, por tanto, sabios. Sentirnos Hijos del Padre Eterno nos otorga la certeza absoluta en que Su Santa Voluntad siempre se cumple en nuestras vidas, aunque muchas veces seamos torpes, cerrados de corazón, y pretendamos hacer nuestra voluntad. Hacernos servidores de Dios, Padre Celestial, nos convierte en servidores de todos sus hijos en la Tierra. Patria es la tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que nos sentimos ligados por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Es más que el lugar, ciudad o país en el que hemos nacido. La Patria nos da la noción de familia, la identidad, el lugar en el mundo. Y por tanto debemos preservarla, como el ámbito en el que se desarrolla nuestra familia. Sabemos que hasta el mismo Jesús, Dios hecho Hombre, quiso nacer en una Familia. Una vida ejemplar es la que tiene como referente de amor y unidad a la Sagrada Familia de Nazaret. La Integridad nos muestra lo que no carece de ninguna de sus partes. Lo que está entero, completo, intacto, absoluto, pleno, total. Si decimos que una persona es íntegra, queremos decir que es recta, proba, intachable. El Orden hace posible que la vida de cada individuo sea un concierto y no un ruido insoportable. Cada sonido, cada silencio, debe estar en el lugar que le corresponde. Esto nos garantiza una buena disposición para vivir en sociedad. La Escuela de Carabineros "Rafael Núñez" fue creada mediante el Decreto 2254 de 1975, pero solo 16 años después comenzó a funcionar. Gracias a tres hombres ejemplares: Marco De La Ossa, Lácides Pérez y Antonio Arsanios, quienes donaron las 33 hectáreas a la Policía Nacional. Y gracias a Doña Gloria Troncoso de Arsanios, dama ejemplar en muchos ámbitos de la vida de Corozal, a quien se le reconoce como "Madre adoptiva" de la Escuela. ¡Larga y saludable vida a Doña Gloria y a nuestra Escuela de Carabineros!