Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Homenaje a Mardonio de Jesús Mejía Mendoza: la voz que se apagó en San Pedro

Silverio José Herrera Caraballo.
Silverio José Herrera Caraballo.
Columnista
28 de enero de 2025

En San Pedro, Sucre, fue asesinado el periodista Mardonio de Jesús Mejía Mendoza. Su muerte silencia la radio comunitaria local y deja un vacío en la comunidad, recordando la violencia contra el periodismo en Colombia.

Por Silverio José Herrera Caraballo La noche del 24 de enero de 2024, la comunidad de San Pedro, Sucre, sufrió uno de esos golpes al corazón que nadie espera, pero que tristemente de los que ya casi nos hemos estado acostumbrándonos en una sociedad tan convulsionada como la de nuestro país, donde la vida ha perdido valor y la delincuencia campea. La otrora capital del oro blanco, perdió a uno de sus hijos más queridos: Mardonio de Jesús Mejía Mendoza, el periodista del pueblo; empresario, agricultor y ganadero, las balas asesinas cegaron su vida esa noche cuando ingresaba a su residencia. Su muerte no solo representó la pérdida de un líder local, sino también el fin del noticiero de la única radio comunitaria del municipio, Sonora Estéreo, y el silencio de aquel comunicador quien, con su estilo, ya nunca volverá a escucharse. El ataque provocó gran conmoción, no solo por tratarse de un caso de sicariato, sino porque fue contra una de las personas más reconocidas del pueblo; el pionero de todas las formas de comunicación de ese municipio enclavado en la subregión de sabanas de Sucre, hace más de 30 años Mardonio Mejía lanzó promej televisión, el primer canal local, y publicó La Plana, el primer periódico. También era el dueño de la emisora comunitaria Sonora Estéreo 94.3, la única radio del municipio, en la que se transmitía Amanecer Campesino, el noticiero que conducía en vivo todos los días. Mardonio, conocido cariñosamente como "Mardo", tenía de verdad un estilo único que, si bien generaba opiniones divididas, era innegable su compromiso con la verdad y su comunidad. Su voz inconfundible informaba con elocuencia y una picaresca gracia sobre los acontecimientos locales, regionales y nacionales, siempre con una sonrisa y un toque de sátira y humor que le caracterizaba. Amigo entrañable y bromista, pero serio en su labor, dejó una huella imborrable en San Pedro. El periodista de Sonora Estéreo, el dueño de ese paraíso en la tierra como él llamaba a su finca "El Rubí", fue un referente en la comunidad. Este año, en las tradicionales corralejas, se extrañó profundamente su presencia. Mardo siempre fungió como el líder de las comunicaciones de las festividades y en muchas ocasiones fue miembro de la junta organizadora. Su dedicación y liderazgo fueron fundamentales para el éxito de estos eventos, que hoy carecen de su invaluable aporte. Además, desempeñó un papel clave como líder del gremio algodonero, ganadero y fungía también como miembro voluntario retirado de la Defensa Civil Colombiana en el municipio, entidad de la que fue su presidente por varios años brindando apoyo en emergencias y trabajando por el bienestar de la comunidad. Hoy, un año después de su trágica partida, la comunidad aún llora su ausencia. Su muerte es un recordatorio de la difícil y peligrosa labor del periodismo en Colombia, un país donde decir la verdad puede costar la vida. Una profesión que enfrenta constantes desafíos, desde amenazas hasta violencia directa, lo que hace que ejercerla sea un acto de valentía, en un entorno donde la libertad de expresión es vulnerada con frecuencia. Su legado sigue siendo una inspiración para quienes buscan mantener viva la voz del pueblo. El 24 de enero, el día del asesinato, "Mardo" repitió como de costumbre en su noticiero y sin sospechar que sería su última emisión, que el programa estaba dirigido a los campesinos, "para que aprendan oyendo radio". Se despidió anunciando la programación musical que seguía: rancheras y boleros. Enviamos un mensaje de fortaleza, paz y resignación a sus familiares, a los hermanos Mejía Mendoza y en especial a sus hijos, quienes hoy enfrentan la vida sin su guía y amor incondicional. Que encuentren consuelo en los recuerdos y el cariño de una comunidad que jamás olvidará a Mardonio de Jesús Mejía Mendoza, "el periodista del pueblo". San Pedro perdió a un gran hombre, pero su legado periodístico y humano permanecerá en la memoria de todos aquellos que lo conocieron y apreciaron. Paz en su tumba.