
Hechos de ayer

Enrique Castellanos Abreu, cubano visionario, dejó un legado cultural en Sincelejo con teatros, cine y obras urbanas. Su vida y aportes, revividos en esta nota.
Por Aníbal Paternina Padilla Dentro del amplio compendio histórico de nuestra amada tierra sincelejana, encontramos el extenso campo cultural, donde se destacan los ensayos literarios de los Valverde, la inteligencia poética de Ramón del C. Morales y Camilo Torres Hernández, la oratoria de Marcial Blanco, la llegada del teatro con cine mudo del ciudadano de origen cubano Enrique Castellanos Abreus de cuya idea nació el Teatro Palatino ubicado en las instalaciones del colegio de los hermanos Cristianos, arrasado por el incendio del 20 de marzo de 1912 en la Calle Real con 25. Los últimos años como cine parlante los vivió el Palatino en la antigua casa de madera de dos plantas en la Plaza Olaya Herrera. La primera planta estaba ocupada por la farmacia Prados de Miguelito Arrázola, la ferretería de Primo Rodríguez y las casas de comercio del ciudadano Héctor Escudero. En estos recuentos históricos sobre nuestra tierra vale recordar que en la década de los 30, Enrique Castellano fundó El Dorado, teatro con mayor modernidad en la carrera 20 (Castañeda) con calle 25. El fundador del Teatro Palatino y El Dorado, Enrique Castellano Abreu fue una eminente figura de nacionalidad cubana, nacido en la segunda mitad del siglo XIX, desde muy joven se estableció en Sincelejo en la primera década del siglo XX. Además del cine fue un abanderado de otras obras para Sincelejo, como el obsequio de banquillos de cemento para el camellón 11 de Noviembre (antigua estación de taxis), trajo de Alemania 30 bicicletas marca Brennabor, de Cartagena la Ola Marina, que se instaló durante la fiesta del 20 de Enero, compró la imprenta que sirvió para muchas publicaciones en pro del desarrollo de la ciudad. Enrique Castellanos Abreu inauguró en 1910 la primera planta eléctrica sincelejana. Como Ingeniero Mecánico instaló el reloj público que aún existe en la Catedral de San Francisco; hizo llegar el primer automóvil por la vía Tolú, participó en la construcción del Parque Santander a partir de 1943 a la par con la fundación del primer zoológico que tuvo Sincelejo. Enrique Castellanos murió en esta su tierra adoptiva el 31 de julio de 1957. Por nuestro caro terruño, seguimos en la tarea de rescatar su pasado, amparados por figuras cimeras que dejaron la historia de su pueblo enriqueciendo los empolvados papiros de este modesto seguidor de Clio.