
Hay pa que ser claros

El gobierno Petro enfrenta un nuevo escándalo tras las declaraciones de su hijo, Nicolás Petro. La situación evoca el caso Samper y pone en jaque la democracia colombiana.
El nuevo escándalo del gobierno Petro apenas comienza. De seguro habrá más detalles de todo lo sucedido en campaña. Las recientes declaraciones de Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente de la República, Gustavo Petro Urrego, volvieron a estremecer al país y a rememorar lo ocurrido en el período presidencial de Ernesto Samper Pizano, a quien señalaron de haber recibido dineros del narcotráfico en su campaña. En esta ocasión la diferencia es que los auspiciadores no pertenecen a un cartel de drogas sino que sus nombres son asociados a delitos igual de graves o peores. En estas circunstancias, de nuevo lo que se puede exigir es que se esclarezca todo y que los culpables sean expuestos ante la opinión pública y además paguen por lo que hicieron. Es que lo que está en juego en estos momentos es la democracia más sólida de América Latina y por ello cada proceso debe ser tomado con la mayor responsabilidad. No se puede pretender ahora desviar la atención señalando que desde fuera del Gobierno actual hay gente inventando pruebas, poniendo 'cascaritas' o pagando testigos, pues es el mismo Petrismo el que se ha encargado de revelar todo lo que fueron capaces de hacer para ganar por fin la Presidencia de la República. La muestra es que dos personas del círculo íntimo del Presidente (Nicolás Petro y Armando Benedetti) son quienes han sacado todos los 'trapitos al sol'.