
Hay que acompañar

Entre júbilo y preocupación, el deporte divide a Montería y Sincelejo. Jaguares enfrenta el descenso, mientras Águilas Doradas podría llegar a la capital sucreña.
Las dos caras de la moneda se viven en Montería y Sincelejo en materia deportiva. Mientras en la primera los aficionados al fútbol sufren por lo que sería el inminente descenso de Jaguares a la Primera B del fútbol profesional colombiano, en la capital sucreña el optimismo es inmenso por la eventual llegada del equipo Águilas Doradas, con lo que esa plaza se convertiría en la nueva inquilina del rentado nacional, una gestión a la que se había comprometido el alcalde Yahir Acuña. Sin embargo, los sucreños amantes del fútbol deben tener como un espejo a los cordobeses, para no actuar de la misma manera. Jaguares juega en la capital sinuana hace más de una década, pero la afición no ha reaccionado y el acompañamiento al equipo es muy pobre, por algo muchos dicen que el estadio Jaraguay es el más grande del mundo, porque nunca se llena. En Sincelejo el tema parece ser diferente y su afición espera responder a un compromiso que muy pocas ciudades capitales del país tienen, apoyar el fútbol profesional. No cabe duda que el dinamismo que tendrá la economía será importante para muchos sincelejanos que ven en esta, la oportunidad para fortalecer las finanzas de sus hogares, por eso hay que valorar el esfuerzo que se hace desde la administración municipal porque no es fácil mover un club de una ciudad a otra de la noche a la mañana. Mucha suerte para Águilas en Sucre y para ello el acompañamiento del público será clave.