Hambruna
La pobreza extrema afecta a 1.200 millones de personas globalmente, exacerbada por conflictos, clima y falta de acceso a servicios básicos. Colombia refleja esta crisis, con alta pobreza y hambre.
Por Remberto Burgos De La Espriella Existen en el mundo 1.200 millones de personas en condiciones de pobreza, una realidad que va más allá de los ingresos. Vivir con menos de 2.15 US al día, alta vulnerabilidad a las situaciones del entorno. Una de cada tres personas se enfrenta a falta de comida y vivienda, el 83 % de estas personas viven en áreas rurales y en países de renta baja. Son varios los indicadores de mortalidad infantil, 7 millones de niños fallecieron sin alcanzar la mayoría de edad. En la educación, 64 millones de niños nunca van al colegio y 828 millones de personas pasaron hambre. En la escolarización, existen 600 millones de personas que no han completado los 6 años de educación básica y, si nos detenemos en la electricidad, 770 millones de personas viven sin ese rubro. Los conflictos armados están llevando al límite a adultos y especialmente a miles de niños. La violencia afecta el suministro de alimentos y agua y los nativos no pueden cultivar. La agricultura de subsistencia se acaba y la inflación golpea el precio de los alimentos. La guerra destroza los centros de salud y estos quedan inutilizados. Se convierte la guerra en un obstáculo para la entrega de ayudas humanitarias. Algo tan sencillo y fundamental en la nutrición, el agua potable. Y en época de conflicto se vuelve imposible. Se ha calculado que esto corresponde cerca del 50 % de la desnutrición mundial. El clima y las sequías son el tercer componente. Las sequías condicionan la desnutrición, dañan los cultivos y ocasionan igualmente una gran disminución de agua. Quienes allí viven se ven forzados a buscar otros rumbos y estos desplazamientos con casuchas improvisadas son huéspedes ideales para enfermedades de tipo infectocontagiosas. Además, la inestabilidad política y la carencia de instituciones del estado fuertes hacen que se conviertan en un círculo. Lo único que produce es alta mortalidad entre los habitantes. Colombia es uno de los países señalados donde predomina el hambre. La pobreza monetaria está en el 42.5% y 1.7 millones de personas consumen solo dos comidas al día por esta situación. Es por la compra que la mayoría de las personas acceden a los alimentos y en nuestro medio el rebusque es la forma de subsistencia. La fiscalización de los contratos es quizá la función principal. Se ha desenfocado la política y se han invertido recursos y energía en los grandes cultivos, dejándose el campo abandonado especialmente para el consumo interno. Diptongo: hambruna desencadena, oligofrenia. Somos limitados.