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Opinión

Halloween 2024

José Armando Benítez Tuirán
José Armando Benítez Tuirán
Columnista
31 de octubre de 2024

La sociedad debe proteger a la infancia, especialmente en Halloween. La comunidad, autoridades y justicia deben unirse contra la violencia infantil. Es hora de actuar como tribu.

Por José Armando Benítez Tuirán Una sociedad incapaz de proteger a sus niños frente a la violencia, es una sociedad fallida. No se trata de un asunto de gobierno, ni de Estado, es un tema que supera todos los intereses ciudadanos, y que necesita la implicación de toda la comunidad que, al menos por una única vez, debería comportarse como tribu, para proteger a la infancia frente al abuso y la violencia. Si tocan a un niño, es como si los tocarán a todos. No es un buen momento para nuestros niños, los últimos hechos acontecidos en el país nos convidan a estar más pendientes que nunca de ellos en esta celebración de Halloween. Una fiesta tan especial, que en esta ocasión las familias vivirán de manera moderada, con más precaución que de costumbre. Pero además de la obvia implicación de las familias, la protección de los niños debe ser una responsabilidad compartida que debe apelarnos a todos los que hacemos parte de la sociedad. Y así como la comunidad y las autoridades deben estar centradas en la prevención y la seguridad de los niños, el poder judicial y todos los organismos que coadyuvan a impartir justicia en nuestro país, deben emplearse a fondo para ser más eficaces y más estrictos en cuanto a las investigaciones, las capturas y, por supuesto, las condenas para los delincuentes que atentan contra nuestros infantes. Todos estos macabros hechos no pueden haber sucedido en vano. El sufrimiento de los niños, el dolor de las familias, la angustia de la sociedad en general, no puede ser echada en saco roto. Y al menos, deberían servir como una alerta, pero no una alerta pasajera, sino como un aviso permanente, sobre el cuidado que debemos ejercer sobre los niños, cada minuto, cada hora, cada día de sus vidas. Mi invitación es a que cuidemos a nuestros niños, pero también a que seamos capaces de hacerles pasar el día de hoy, como un día realmente especial, en el que los disfraces, las risas, la alegría, las canciones, los dulces y toda la magia de este día de las brujitas, los deslumbre y los haga felices. Que este Halloween sirva también como un mensaje para aquellos degenerados que quieren hacer daño a los más pequeños, que sientan que la sociedad está dispuesta a proteger a sus infantes, y que nada ni nadie puede hacerles daño, porque los defenderemos con alma, vida y corazón.