
Hagamos una pausa de fin de año y disfrutemos Córdoba

El 2022 trajo cambios políticos y económicos en Colombia. A pesar de las adversidades, el turismo florece. Es tiempo de explorar Colombia y sus paraísos, como Córdoba.
Por Liliana Bitar Castilla El 2022 ha sido para los colombianos un año lleno de novedades y cambios en muchas esferas de la vida cotidiana. Tuvimos un año electoral que trajo profundos cambios políticos. También, a nivel económico, el año que termina ha representado dinámicas muy aceleradas en las empresas y en los trabajadores. Además, las inclementes lluvias han generado terribles impactos en las regiones. Son al menos tres años en los que ningún colombiano ha parado un solo instante para mantener a flote el país, la sociedad y sus propias familias. Esto demuestra el gran talante que tenemos y al mismo tiempo que es justa una pausa en este diciembre para reunirnos con nuestros seres amados y atesorar los momentos esenciales de la vida. Cada rincón de nuestro país es maravilloso, así que la invitación en estas semanas o días de descanso es recorrerlo. El sector turístico y hotelero representa un gran potencial, así lo corroboran los cuatro millones de extranjeros que, según datos de Anato, ingresarán a Colombia al cierre de 2022, un aumento de entre el 90 y 95% en comparación con el año 2019. Es hora de valorar el tesoro que tenemos como nación turística. Parte de este esfuerzo por impulsar el turismo en nuestras regiones y, por supuesto en mi amada Córdoba, lo hemos perseguido desde nuestra llegada al Congreso. Recientemente, en la reforma tributaria logramos mantener una tarifa especial en renta del 15% para los hoteles y complejos turísticos nuevos que se construyan en municipios pequeños de menos de 100.000 habitantes. Esto beneficiará a la enorme mayoría de los municipios del país: 1.055 de los 1.123 municipios. Este diciembre y enero salgamos, admiremos los paisajes naturales que nos brinda Colombia, nuestra hermosa patria; pero en especial el departamento de Córdoba. Sus playas en San Antero, San Bernardo del Viento y tantas otras; su riqueza en biodiversidad, ideal para disfrutar de un ambiente tropical; la bahía de Cispatá con sus frondosos manglares; nuestro majestuoso río Sinú, una de la más importantes fuentes fluviales de la costa Caribe; mi tierra natal Cereté, la capital del oro blanco dada su alta productividad de algodón; Lorica, reconocida por su arquitectura, en cuyo centro histórico se mezclan los estilos republicano y árabe, y muchísimos lugares más que no alcanzo a mencionar aquí. Vale la pena enseñarles a nuestros hijos la hermosa tierra en la que nacieron. Una última reflexión: qué mejor lugar que estos paisajes para tomarnos una pausa e iniciar el 2023 con optimismo. Vamos juntos hacia adelante, construyendo un país más justo y con más oportunidades para todos.