
Hacia una región Caribe autónoma y autosuficiente (I)

Hace 15 años, la Región Caribe soñó con autonomía. Ahora, un referendo busca consolidar una entidad territorial propia, buscando liberarse del centralismo y gestionar sus recursos.
Por Valmiro Sobrino Oliveros El 14 de marzo de 2010 (hace 15 años), la Región Caribe tomó en las urnas una decisión histórica: crear una Región Caribe; un grito de libertad. Somos ocho departamentos, siete continentales y uno insular con 1.760 kilómetros de playas sobre el mar Caribe, de frente al universo, con tres gigantescos puertos marinos y uno fluvial en Barranquilla, con ríos imponentes y recursos hídricos de los mejores del mundo, ciénagas, lagunas, depresiones acuosas como la momposina (una de las más grandes de América), valles ubérrimos, recursos forestales y biológicos inmensos, selvas, páramos, somos infinitamente ricos. Tenemos 13 millones de habitantes poli culturales y poliétnicos; una cultura musical infinitamente rica que nos hace únicos en el mundo, tenemos un premio nobel de literatura, más de 30 universidades públicas y privadas en su mayoría acreditadas de alta calidad, tenemos la mejor ganadería de Colombia tenemos lo más grande…: un pueblo emprendedor y trabajador de hombres y mujeres excelsos que vivimos en el atraso por culpa de un centralismo que nos ha sometido durante dos siglos y no nos ha permitido reencontrarnos con nosotros mismos. El 6 de marzo pasado, en la ciudad de Sincelejo, se organizó el primer Comité para el Referendo Nacional por las Regiones con el liderazgo de la gobernadora de Sucre, Lucy García. Se anunció que en 3 meses, estos equipos de trabajo estén conformados en 7 departamentos de la Costa Caribe. En referendo se le preguntará al votante costeño en las elecciones de 2026, previa autorización de cada una de las Asambleas departamentales, si está de acuerdo o no en que su departamento integre una región como Entidad Territorial RET. Lo que buscamos se resume en lo siguiente: 1. Crear una región Caribe con autonomía suficiente para no depender más del centralismo bogotano. 2. Una región dentro del Estado colombiano con capacidad para regirse por normas propias mediante la creación de organismos de poder regional. 3. Manejar nuestros propios recursos (autonomía presupuestal) para invertirlos en nuestro desarrollo de tal manera que el PIB que producimos hoy sea para nuestra región y no para enriquecer y desarrollar al interior del país a espaldas y a costa de nuestro progreso. En la próxima entrega me referiré a los aspectos jurídico-constitucionales de esta propuesta.