
Hace 46 años

El periodista Ismael Guerra de la Ossa celebra 46 años en el oficio. Recuerda su debut en 1977 y agradece a medios y colegas por su trayectoria, que aún continúa.
Por Ismael Guerra de la Ossa Ruego a quienes lean este artículo me disculpen por tratar aquí un tema personal, pero creo que no debo pasarlo por alto. Un día como hoy, el 24 de julio de 1977, hace 46 años, comencé mi actividad periodística. Ese día, en el Radioperiódico "Pregón de Sucre" que se emitía por Radio Sabanas de 6:00 a 6:30 de la mañana, que locutaba el periodista Miguel Salcedo Vergara y dirigía el entonces senador Carlos Martínez Simahán, fue leída una cuartilla con mis tres primeras noticias y un comentario que titulé "Los desvíos de la profesión docente". Desde esa fecha inicié mi oficio como corresponsal de dicho radioperiódico en mi pueblo San Pedro (Sucre) y fue el comienzo de mi labor periodística que se extendió en la radio hasta diciembre de 2022 cuando dejé de emitir el Noticiero "Reporteros de Sucre" en Radio Majagual. Fueron 45 años y 5 meses en la radio a los cuales hay que agregar 7 años 5 meses, primero como Corrector de Estilo y luego como Editor de El Meridiano de Sucre, diario en el que me desempeño como columnista desde 1998 y fui miembro de su Consejo Editorial desde octubre de 2001 hasta enero de 2020. Anoto que entre 1998 y 2018 escribí más de mil artículos para este periódico cuyos originales mantengo debidamente encuadernados en 5 módulos, faltando por encuadernar los artículos publicados aquí entre 2019 hasta hoy, labor que se hará próximamente. Aprovecho para agradecer públicamente a los propietarios de las emisoras donde ejercí por más de 45 años el periodismo radial y, obviamente, mi eterna gratitud a las directivas de El Meridiano por permitirme escribir en sus páginas esta columna periodística durante más de 25 años, siempre guardando el mayor respeto por mis opiniones, sin que nunca se me hubiese "colgado" un escrito ni se me hubiese llamado la atención por algún concepto o afirmación, lo que demuestra y comprueba el profundo respeto que en este periódico se tiene por la libertad de expresión, pues se le considera como lo que es, la columna vertebral de la democracia. Por el momento, seguiré escribiendo esta columna mientras las directivas de este medio de comunicación lo permitan. Claro, como ya pasé los cinco lustros aquí, creo que ya va siendo hora de colgar la pluma para dejar el espacio a nuevas figuras. En eso estoy pensando.