
Grandes biografías

La literatura y la vida del autor, ¿separadas? Un análisis explora esta compleja relación, contrastando figuras históricas como Bolívar y Napoleón, y reflexionando sobre la biografía de Borges.
Por Álvaro Bustos González* En los foros académicos se insiste en que de los escritores lo que importa es su literatura, no su personalidad ni su vida. Esa división, como una tarea obligada, es difícil de llevarla a cabo, porque toda obra es, de alguna manera, autobiográfica, si no en relación con el autor mismo, sí lo es en relación con su entorno psicoafectivo, sus amistades y amoríos, y principalmente con sus vivencias, sean ellas felices o desdichadas. En el prólogo de Los grandes personajes de la historia, Carolina Godoyol Disario dice que "La cotidianidad y la estabilidad no producen situaciones históricas excepcionales; es en los momentos de sacudida, de crisis, cuando se gestan las principales transformaciones sociales". Ahí está la figura de Bolívar, como héroe de la Independencia Americana, con sus triunfos militares, sus manifiestos brillantes y sus inclinaciones autoritarias, y la de Napoleón, como producto de la Revolución Francesa, con su guerrerismo a ultranza, coronándose como emperador, cual salvador predestinado. Ambos terminaron repudiados, el uno a la voz hiriente de "longanizo" y el otro recluido en la remota isla de Santa Elena. Así suele ser la gloria: perecedera y malvada. ¿Cómo sería una biografía de Jorge Luis Borges si su vida transcurrió entre libros, lenguas diversas, viajes de aprendizaje y fugaces conatos de amor que acabaron convertidos en cenizas inconclusas o en anhelantes poemas cifrados? Quizá en el caso de Borges sí se dé aquello de que del autor sólo debemos valorar su obra, porque en cuanto a sus experiencias mundanas quizá haya muy poco, o más bien nada que induzca a la murmuración o a la sátira. Alguna vez le preguntaron a Marguerite Yourcenar por qué, entre todos los romanos, eligió a Adriano para escribir sus memorias, siendo que ahí estaba Marco Aurelio con elevados merecimientos, y entonces respondió: "La experiencia humana de Marco Aurelio es profunda, pero no bastante vasta. Es la experiencia de un gran moralista resignado, de un alto funcionario escrupuloso y descorazonado. Es algo hermoso, pero eso no llevaría muy lejos en materia de variedad humana. Él mismo dijo todo lo que se podía decir sobre esto, pero esto no bastaría para describir un mundo; en cambio Adriano, Varius multiplex…" *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.