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Opinión

Gobierno sin liderazgo

Bibiana Cabarcas
Bibiana Cabarcas
Columnista
12 de febrero de 2025

La RAE define "líder" como quien dirige un grupo, pero ¿lo es el presidente Petro? El análisis del Consejo de Ministros revela una preocupante falta de rumbo y competencia en el gobierno colombiano.

Por Bibiana Cabarcas La Real Academia Española de la Lengua define a la palabra líder como: Persona que dirige o conduce un partido político, un grupo social u otra colectividad; y tiene como similares a, caudillo, cabecilla, adalid etc. Particularmente y, además de la anterior definición, un líder también es aquella persona que tiene la capacidad de influenciar, estimular e incentivar positivamente a los integrantes de la colectividad que dirige, con el fin de alcanzar los objetivos propuestos. Ser líder es diferente a ser jefe, ya que el jefe es quien da órdenes desde un lugar de superioridad a sus subordinados; el líder, por el contrario, se hace parte del grupo que orienta y construye equipo con ellos, dándoles las herramientas que necesitan para el desarrollo de sus competencias encaminadas al bien común. Viendo en vivo y en directo por horario prime, en todos los canales de televisión colombiana, cuál dictadorzuelo bananero, el Consejo de Ministros del gobierno Petro, podemos concluir que el actual mandatario es de todo menos un líder, y que lo único que logró transmitiendo el dichoso Consejo de Ministros, fue corroborar que tanto el Presidente como sus ministros no tienen ni idea de lo que hacen y que el país está en manos de un grupo de ineptos. Y no es aceptable que ahora pretendan defender ese sainete de ministros y presidente con el cuento de que ha sido un acto de transparencia, que ningún otro presidente lo había hecho y que esto demuestra la honestidad del actual gobierno. No es posible defender lo indefendible, y obviamente no fue un acto de transparencia ni de honestidad, fue una puesta en escena que les salió muy mal al presidente y sus asesores; que no midieron el gran malestar que les produce estar al lado de un gobernante sin rumbo y al garete, que piensa que con solo discursos se puede dirigir un país tan complejo como Colombia. Se nota el mal ambiente laboral que reina entre los ministros y el presidente, la falta de comunicación y dirección, que ninguno sabe dónde está parado; las rencillas entre ellos y la falta de compañerismo; pero sobre todo se nota, que les importa un bledo el país ya que en ningún momento se mencionó los planes que tienen desde cada una de sus carteras para darle soluciones a problemas apremiantes como el del Catatumbo, la inseguridad rampante; la educación, que está en manos de un chirrete; la salud que se cae a pedazos y toda esta debacle en que tienen sumido al país en tan solo dos años y medio. El siete de agosto del 2026 se siente tan lejano ante tan oscuro panorama.