Cargando indicadores...
Córdoba Logo
Imagen del artículo
Opinión

Gobierno sin dianoética

Álvaro Bustos González*
Álvaro Bustos González*
Columnista
11 de junio de 2023

Escándalos, corrupción y traiciones marcan el gobierno actual. ¿Transformación con Barreras y Benedetti? El poder se desnuda, mientras la inteligencia y la prudencia parecen ausentes.

Por Álvaro Bustos González* Lo que está pasando alrededor del gobierno actual no es nuevo para quienes tenemos algunos años. Escándalos y venganzas, amenazas veladas y cortinas de humo, chuzadas y ocultamientos deliberados, traiciones y desvergüenzas hacen parte del paisaje de este país martirizado por la incuria de sus dirigentes tradicionales y por el buenismo inepto y delirante de los "progresistas", quienes encarnan la figura de la cinética paradójica: propugnan con obstinación por un cambio hacia atrás. ¿A quién se le ocurre que andando de la mano de Roy Barreras y Armando Benedetti se iba a dar una transformación verdadera, si lo que nos tiene agobiados es la corrupción de las mentes y los bolsillos? Ambos han sido unos saltimbanquis de la política y unos exitosos manipuladores de las emociones electorales. Barreras contribuyó a bajar el umbral del plebiscito de Santos al 13%, a desconocer sus resultados y a engendrar el bodrio del fast-track para aprobar lo que fuese necesario sin miramientos. Eran los tiempos en que el exmagistrado Leonidas Bustos, hoy prófugo en Canadá, proclamó que la justicia no podía estar por encima de la paz. Desastroso axioma: no hubo paz y las víctimas siguen sin recibir la justicia que les corresponde. ¿Tiene alguna respetabilidad que Ernesto Samper haga parte de la guardia pretoriana del presidente o que 400 personajes y personajillos del mundo, con absoluto desconocimiento de nuestra realidad, hagan causa común para absolver a priori al gobierno colombiano con base en informaciones manipuladas y pervertidas, hablando de un golpe blando? El poder está desnudo. Sus podredumbres son ostensibles. El hecho de que no sean exclusivas de este gobierno no significa nada. Habrá que seguir investigando las confesiones adoloridas de la ex mujer de Nicolás Petro, las visitas a las cárceles del hermano del presidente, los retazos tortuosos de Odebrecht y las explosivas denuncias, igualmente resentidas, de Armando Benedetti. Lo más preocupante es que hace mucho tiempo que aquí desaparecieron las virtudes dianoéticas, que son las que se enseñan o se aprenden. La inteligencia, el saber elegir con juicio, se confunde con la viveza y la falta de decoro; la prudencia no existe, y entonces se le confieren atribuciones desmedidas a jovencitos y nínfulas sin mayor experiencia, y aquello que se llamaba sabiduría en tiempos de Aristóteles hoy parece una pieza de museo. ¿Qué se hicieron la dignidad y el pudor? *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.