
Generación Z

Los que rondamos por los 50 años o más estamos siendo testigos de un cambio generacional silencioso pero contundente. Nosotros, los padres de los que hoy están disfrutando los deliciosos 20 y 30 añitos de vida, observamos a una juventud muy diferente a la que vivimos en los años 80, y paso a señalar estas diferencias que, aunque notorias, están marcando un antes y un después en la sociedad próxima.
Cuando mi generación ochentera rondaba los 20 años y estábamos en la universidad, las fiestas ruidosas en discotecas marcaban la pauta, también los bailes caseros en donde las bebidas eran parte normal del paisaje. Éramos despreocupados y felices de vivir el momento; el llegar a clases trasnochados después de una rumba era lo normal. La mayoría crecimos escuchando a Madonna y Michael Jackson, y aquí en Colombia, a las bombas de Pablo Escobar; doloroso y trágico contraste. Una vez terminada la universidad, nos incorporamos al mercado laboral, después vinieron los hijos y el hogar y ahora los miramos en su propia evolución. La generación de nuestros hijos, llamada generación Z, centennials o zoomers, se está haciendo sentir y fuerte. Nacidos entre 1997 y 2012, son nativos digitales, por lo que dominan internet y nuevas tecnologías desde edades tempranas, se comunican por sus redes sociales y de ahí se informan, por lo que los medios de comunicación tradicionales no los atraen. Se preocupan por su salud mental y física, son esclavos de los gimnasios y la comida orgánica y sana. Cero bebidas azucaradas y alcohólicas. Crecen con un enorme sentido de su responsabilidad social y con el medio ambiente y, si se casan, lo hacen pasados los 40 años. Muchos son emprendedores y no se atan a empleos que no les gustan, por lo que están creando sus propios negocios utilizando los medios digitales para gestionarlos. Tienen tendencia hacia trabajos virtuales y son creativos e innovadores. Utilizan plataformas como TikTok y X para expresar sus opiniones políticas y sociales y desde ahí organizan sus movimientos sociales. Ya tumbaron al gobierno de Nepal y ahora protestan en contra de la socialista Claudia Sheinbaum, presidente de México, a quien tildan de ayudar al narco y descuidar la seguridad de sus ciudadanos. Esta generación tiene una visión más global y comprometida en temas sociales, políticos, de salud y financieros. Vivieron la pandemia del Covid-19, que los marcó definitivamente. Ellos ya son el presente, ya están aquí y su opinión y aportes son influyentes e importantes. Seguramente en las próximas elecciones parlamentarias y presidencial de Colombia estarán de protagonistas y no se venderán por un pastel y una hoja de eternit. El candidato que maneje su idioma y entre en la movida digital y que perciban como auténtico será su preferido. Es hora de que la generación Z se haga sentir.