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Opinión

Formar especialistas

Álvaro Bustos González*
Álvaro Bustos González*
Columnista
15 de enero de 2023

Hace ocho años, la Universidad del Sinú inició la especialización en pediatría con énfasis en lo clínico y epidemiológico. El éxito radica en la autoformación y disciplina, formando destacados especialistas.

Por Álvaro Bustos González: Hace ocho años, en la compañía de los doctores Humberto González Calderín y Jorge Zapateiro Pérez, comenzamos el proceso de abrir en la Universidad del Sinú, con base en el Hospital San Jerónimo, la especialización en pediatría bajo unos criterios definidos: la medicina no se enseña, se aprende, y, en las circunstancias de los hospitales regionales de nuestro país, que tienen limitaciones tecnológicas, había que poner un énfasis muy especial en los aspectos epidemiológicos y clínicos de los padecimientos de la infancia, para así poder hacer un uso restrictivo, con base en evidencias, de las pruebas diagnósticas. En el primer caso, es el esfuerzo el que crea el mérito; en el segundo, la convicción de que son la historia clínica y el examen físico, aparte del conocimiento de la evolución natural de las enfermedades con y sin tratamiento, los instrumentos más sofisticados con que cuenta el pediatra para moverse con cierta solvencia en ese reino de la incertidumbre que es la medicina. El término formar especialistas no es muy apropiado. En el área de la salud la autoformación es fundamental, porque cada paciente plantea problemas distintos dentro de una amplia gama de matices. En este sentido, la mayor parte de las destrezas que se adquieren corren por cuenta del estudiante y su perspicacia para aprovechar las múltiples experiencias que permiten los escenarios de práctica, quedando en manos del profesor el ejemplo, la experiencia y su currículo oculto. Quienes se destacan en cualquier ámbito de la medicina, como ya se sabe, son los más disciplinados y los más juiciosos, es decir, los que más se autoexigen. De nada valen en las residencias médicas los maltratos psicológicos ni las presunciones de sabiduría. Esos son grupos de trabajo que funcionan mejor al compás de liderazgos naturales, espontáneos, que son aquellos que surgen de los hechos y los razonamientos, no de las jerarquías ni las altisonancias. Nosotros no podemos estar más satisfechos. De nuestras cohortes de residentes, todos han hecho rotaciones por subespecialidades pediátricas en el Hospital Pablo Tobón Uribe, cuatro han ido a hacer rotaciones electivas al Hospital del Niño, de Panamá, y tres ya son subespecialistas, dos en infectología pediátrica de la Universidad CES y una en Bioética de la Universidad El Bosque, mientras tres más ya fueron admitidos y esperan su turno: uno en neurología en el Hospital Infantil de México, otro más en infectología pediátrica en el CES y otra en neonatología en el Hospital Materno Infantil José Domingo de Obaldía, de David, en Panamá. *Decano, FCS, Unisinú -EBZ-.