
Finalizando La Doctrina

El puente de La Doctrina en Córdoba, prometido como regalo navideño, sigue en el limbo. Con prórrogas y un 7.22% de ejecución, el proyecto es un "elefante blanco".
Por Rafael Negrete Quintero Se acabó el año y el Invías no les dio a los cordobeses su merecido regalo de Navidad. La construcción del puente de dos carriles en el sector conocido como la Doctrina, justo en la entrada del Municipio de San Bernardo del Viento, quedó en el limbo una vez más. De nada sirvieron los compromisos hechos por las autoridades nacionales el pasado mes de septiembre en visita al territorio. Palabras que se lleva el viento, en el viento. Un contrato de 7 meses que debió haberse terminado inicialmente el 31 de julio de 2022 ajusta hoy dos prórrogas y solo cuenta con un porcentaje de ejecución del 7.22%, según cifras del Subdirector General (E) de Invías, Luis Carlos Mantilla. Insólito. Cada día que pasa es más evidente el elefante blanco que nos quedará de recuerdo. Mientras tanto los funcionarios de la entidad nacional se lavan las manos con una excusa inocua, que ya multaron al contratista por incumplimiento. Una multa por valor de 297 millones de pesos de un contrato de 45 mil millones. El chiste se cuenta solo. No ha habido informe de prensa ni compromiso con la comunidad que haga recapacitar al contratista. No ve uno a la Diari de la Contraloría General de la República poniéndole la lupa a este bochornoso espectáculo. No hay reflectores sobre los funcionarios del Invías que se empeñan en decir que concedieron las prórrogas, a pesar de la exigua ejecución, porque había plazo en el contrato, así este fuera de un día. ¿Pero en qué cabeza cabe que lo que no se hizo en 7 meses se podía hacer en 1 mes más? ¿Por qué le siguen dando prórrogas al contratista? A los cordobeses nos deben una explicación bien gruesa. No se trata de venir a decir que todo va a estar bien cuando no es así. Son los hechos y no las palabras las que valen. Mientras tanto los 21 kilómetros de mejoramiento de la vía San Bernardo del Viento-Lorica, que incluye, el puente de La Doctrina a dos carriles, clave para el desarrollo agroindustrial y turístico de la región, se convierten en un recuerdo de año viejo. De esos que uno quema con nostalgia y amargura. Quisiéramos dejarlo atrás pero no es posible. Ha sido un símbolo del atraso y la desidia y parece que nunca dejará de serlo. El famoso lema del gobierno anterior de concluir y concluir para reactivar las regiones no fue más que un slogan pasajero y por el camino que vamos parece que tampoco llegarán los habitantes costaneros a vivir sabroso. No hay director del Invías en propiedad, no hay quien ponga el pecho por semejante descalabro. Ojalá el 2023 comenzara con un milagro en San Bernardo. Falta que nos hace.