
Filosofías de vidas absurdas

Cuando una persona tiene como filosofía de vida, creencias nefastas, como aquella de los sicarios que opinan “¡No nacimos para semilla!”, se debe vivir con un vacío existencial tremendo...
Por Olga Lucia Bustamante Madrid Cuando una persona tiene como filosofía de vida, creencias nefastas, como aquella de los sicarios que opinan “¡No nacimos para semilla!”, se debe vivir con un vacío existencial tremendo, porque derivan toda la responsabilidad de existir en el ´acaso, casualidad o destino’, sin comprometerse con ningún esfuerzo o norma que limite su libertad de acción. Existe un mandato de la naturaleza que dice “Creced y multiplicaos”. Las nuevas generaciones están tomando la ley por su cuenta y decidiendo no reproducirse, revaluando la ley, para poder disfrutar ´la juventud y la libertad´, sin compromiso. Hoy, muchos jóvenes tienen como objetivo de vida ser Influencer. Nueva profesión que significa: Capacidad de influir sobre decisiones opiniones y comportamientos de otros. Esa facultad es maravillosa cuando se cuenta con los elementos personales que se conjugan en: formación en valores morales que rigen su existencia, equilibrio en su personalidad y carácter, dominio en la toma de decisiones, claridad sobre temas existenciales que guían el sentir, pensar y actuar de todo ser humano. Porque, para ser guía se necesita ser conocedor del camino, de los riesgos, de las desventajas, compromisos y responsabilidades que se adquieren. La existencia se basa en hacer el recorrido de la vida e ir creando camino y dejando huellas, para que los que vienen detrás se puedan guiar. Influenciar en la vida de otros, conlleva una responsabilidad muy grande, seria, y a la vez maravillosa. Porque la meta que ´mis seguidores alcancen´, será también mi meta y mi responsabilidad. Hay algo muy claro en la existencia humana: nada es casual, nada es irrelevante. Todo tiene un origen y un responsable. Mi accionar repercute en los demás de manera positiva o negativa, y las causas y consecuencias, se comparten. Es la intención con la que actúo, la que vale. Reírse y aprovecharse de la ignorancia ajena también es causa de culpa. No es lo mismo disparar un arma con la intención de matar, que disparar en defensa propia, o por error en la manipulación cuando la estaba limpiando. La palabra intención significa: propósito, plan o proyecto, determinación. Entonces, haga lo que haga, a la luz de la verdad o encubierto, la naturaleza tiene sus métodos para sopesar las responsabilidades a quienes corresponden. “El verdadero buscador crece y aprende, descubre que siempre es el principal responsable de lo que sucede.” Jorge Bucay.