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Opinión

¿Existe la suerte en la política?

Francisco Cuello Duarte
Francisco Cuello Duarte
Columnista
29 de junio de 2023

El "Mariult", compuesto de inteligencia emocional y habilidades, se vende en droguerías. Un análisis revela cómo la estrategia política supera la suerte, requiriendo un diseño algorítmico y un "cuarto de guerra" para triunfar.

Por Francisco Cuello Duarte ¡Si existe! Y se vende en las droguerías con el nombre científico de Mariult (marica, el último). Se consigue en tabletas, ungüento e inyecciones. Se trata de un compuesto químico de inteligencia emocional y habilidades blandas y duras, plasmado sobre un proyecto político inteligentemente diseñado en un algoritmo, con un toque de inteligencia artificial y donde prevalece un relato argumental emocional y racional de parte de un candidato que tiene alta credibilidad en su comunidad. No hay candidatos con buena suerte, sino inteligentes. Tampoco candidatos salados, sino tercos, bobos o pobres. Esto huele muy raro en un país donde todavía se mueve y emociona al elector con un tamal, un pedazo de carne con yuca o un plato de lechona, más un billetico de 50 mil pesos como un cariñito electoral. Aterrizando entonces al caso práctico de una campaña política, debemos partir del diseño del proyecto por manos expertas en el tema, organizando un algoritmo con etapas definidas, y una evaluación permanente de la actividad proselitista tendiente a conquistar la voluntad de un elector mañoso y resbaloso, en un ambiente de guerra, con disparos de mensajes torcidos fabricados en las trincheras mediáticas (bodegas) que viajan por las redes sociales para confundir y enloquecer al pueblo. Para tal fin, el candidato debe estructurar un CMO – cuadro de mando operativo-, para evaluar permanentemente la ejecución del proyecto, en un proceso continuo de calidad y de análisis crítico constructivo, para descubrir fallas, corregir los errores y tomar las medidas más adecuadas. El CMO (cuadro de mando operativo) es un cuarto de guerra, y como dice el profesor Ibinarriaga: "así como las encuestas son las cartas de navegación por las que transita una campaña, un cuarto de guerra es la brújula de la contienda". Es el termómetro para medir la temperatura diaria de la campaña. La suerte en la política es una combinación inteligente de oportunidades y preparación del candidato, formado para enfrentar un mar de turbulencias, con resiliencia, buen humor, pero ante todo, debe actuar, como aconseja Sun Tzu en su obra El arte de la guerra: "es obligación del comandante ser sereno e inescrutable, imparcial y con dominio de sí mismo. Si es sereno, no se irrita; si es inescrutable, es impenetrable; si es recto, no es injusto; si tiene dominio de sí mismo, no se confunde". No hay candidatos con buena suerte, sino inteligentes. Tampoco candidatos salados, sino tercos, bobos o pobres.