
EX: El que ya no ES

Tras la ruptura, el control tóxico de exparejas es una forma de violencia de género. Acoso, manipulación y amenazas persisten, con graves consecuencias. La ley protege a las víctimas.
Por Glenda K. Fuentes Cada día me sorprendo menos del poder que creen tener los ex sobre quien ha dejado de ser parte de su vida. Es tan arraigado ese vínculo de control, que entre los casos más frecuentes de violencia basada en género en el contexto intrafamiliar se encuentra la generada por ese que ya No Es. Este es el caso de Amada, una de las tantas mujeres que escucho a diario, quien decidió separarse de quien era su esposo porque Como dice ella: "¡Doctora no aguantaba más! Este hombre pasó de ser alguien que jamás ponía cuidado a lo que yo hacía a ser un controlador, celoso, ofensivo y obsesivo". Pensó que su calvario terminaría con el divorcio, pero no fue así, el la persigue, acosa, intimida, ofende y amenaza en nombre de la verdad que espera descubrir, pues no es normal que una mujer se separe si no tiene otro. Además se victimiza llora, le dice que estos comportamientos son producto de su rechazo e instrumentaliza a sus hijos indicándoles que el divorcio se dio por decisión de ella y que él no pudo hacer nada para evitarlo. Este es solo uno de los ejemplos de situaciones en los que estos llamados EX pueden ejercer un control tóxico sobre las personas que han decidido dejarlos atrás. Esta conducta, conocida también como violencia de género post-ruptura, es mucho más común de lo que se piensa y puede tener graves consecuencias tanto emocionales como físicas. Cuando una relación llega a su fin, es natural que ambas partes pasen por un proceso de duelo y ajuste. Sin embargo, algunos ex parten de una mentalidad de posesión, creyendo tener aún derechos sobre la otra persona y sintiéndose con el poder de controlar su vida. Este comportamiento manipulador puede incluir amenazas, acoso, seguimiento constante e invasión de la privacidad. En el caso de los hijos, a menudo tratan de manipularlos y usarlos como herramientas para mantener su dominio sobre la otra persona. Utilizar a los niños como medio de chantaje emocional es una forma particularmente cruel de violencia que se denomina violencia vicaria, ya que genera una situación de inestabilidad y confusión en la vida de estos. Es importante que las mujeres víctimas de cualquier tipo de violencia y/o discriminación en el contexto intrafamiliar conozcan que: 1. Se encuentran amparadas por la Ley 1257 de 2018, la cual contempla acciones de prevención, sanción y atención aún cuando el agresor es su ex pareja. 2. Las comisarías de familia están facultadas para ordenar medidas de protección de emergencia tales como el desalojo del agresor, alejamiento y regular custodia y alimentos temporales. 3. Las denuncias pueden ser interpuestas ante la Policía Judicial, Fiscalía, 4. Tiene derecho a No conciliar y a No ser confrontada con su agresor. Denunciar es un acto de valentía que salva vidas y rompe ciclos de violencia.