
Evangelio de Rebajas

La fidelidad a Dios es crucial. El "evangelio de rebajas" y la defensa de causas ajenas a la fe son formas de infidelidad. En Navidad, recordamos la exigencia de seguir a Jesús sin modificar sus mandatos.
Por Selma Samur Sabemos que uno de los atributos de Dios es su fidelidad e inmutabilidad. Él nos ama y siempre nos será fiel. Somos nosotros los que a través de la historia de la humanidad siempre le hemos dado la espalda y optado por otros “dioses”, hasta el punto de poner en ellos nuestra vida y esperanza. En estos tiempos podemos identificar algunas formas precisas de serle infiel al Señor. Una de ellas se denomina “evangelio de rebajas”, porque pareciera que estuvieran bajando los precios para que compren lo que se ofrece. Se caracteriza esta feria de permisos, bendiciones o aprobaciones, por disfrazarse de positivas, inofensivas y necesarias, aparentando ser útiles para mantener a las personas cerca a Dios, y en aras de este objetivo, se disminuye la dosis de evangelio hasta el punto de hacerlo aceptable por los tibios o no practicantes, y muy asequible para los que ni siquiera creen en la Palabra Sagrada. Es una reformulación del pecado, en la cual estos prácticamente desaparecen porque se aplican causales de disminución de la culpa, hasta hacerla tan leve, que pierde la denominación original. En ocasiones, buscando no herir, ofender o ahuyentar a los asistentes de la parroquia, grupo de oración o retiro espiritual, se eliminan del vocabulario las palabras que describen los pecados más comunes en los presentes: como el adulterio, la fornicación, la homosexualidad, la avaricia, la pereza, la gula, la impureza sexual, los vicios o la casi normalizada corrupción. También se es infiel cuando, para defender causas ajenas a la fe, se dice que es en nombre del cristianismo, pero lo que hacen no tiene nada que ver con la verdad enseñada por Jesucristo. Son ejemplos de esto los congresistas que al iniciar su discurso se dan el lujo de presentarse como creyentes o conservadores, pero votan a favor de situaciones indefendibles a la luz de la Divina Voluntad. O aquella asociación de fachada que se denomina “católicas con derecho a decidir”, que promocionan y protegen el aborto. O algunos miembros de la Iglesia que consideran que promoviendo la permanencia en situaciones de pecado, están acogiendo misericordiosamente al pecador, dejando de lado que nuestro Padre nos pide que seamos santos, así como ÉL es santo. Hoy día de la natividad del Divino Niño Jesús, recordemos que vino al mundo para salvarnos pero espera nuestra fidelidad, porque como el justo juez, nos exige seguirlo en verdad sin disminuir ni modificar sus mandatos, para algún día poder alcanzar la meta que es el Cielo.