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Opinión

Etis… superación del limbo jurídico (4)

Óscar Pérez Palomino
Óscar Pérez Palomino
Columnista
7 de agosto de 2025

El decreto 0488 de 2025 lo que busca es subsanar el vacío legal al cual se encuentran sometidos los antiguos corregimientos intendenciales y comisariales desde la Constitución del 91, pues durante años se han hecho varios intentos legislativos, los cuales fueron declarados, en su momento, inexequibles por La Corte.

Por tanto, su finalidad, mientras el congreso expide la ley orgánica de ordenamiento territorial que consagra el art 329 superior, es reconocerles a estos territorios, las denominadas Áreas No Municipalizadas-ANM, el estatus jurídico, como entidad político-administrativa de carácter especial del Estado, para que no continúen en el limbo jurídico ni siendo inexistentes para el ordenamiento, y de esta manera puedan gestionar autónomamente sus intereses y necesidades. "Incorporar […] a la vida de la Nación [territorios marginales] mediante el reconocimiento de identidad política [que les brinda la entidad territorial, no solo les permite obtener los] beneficios que ofrece el Estado, [sino que permite] construir Nación [mediante la creación de institucionalidad]", afirma el constitucionalista Hernández Becerra. La debilidad estructural de la Paz Territorial de los Acuerdos de La Habana, consistió, precisamente, en reducir la estrategia de búsqueda a encontrar la mejor manera de llevar la institucionalidad a los territorios, según lo afirmara el Comisionado Sergio Jaramillo, el día 30 de enero de 2016 en el conversatorio oportunidades de la paz en Hay Festival, televisado por el canal institucional: "tenemos que pensar en maneras más inteligentes de llevar la institucionalidad a los territorios, que es el objetivo final de este proceso […]. Tenemos que lograr la integración de los territorios, construir infraestructura, llevar institucionalidad a las regiones. Tenemos que reconocer que no hemos sido buenos históricamente en esto". En tal virtud, los Acuerdos de La Habana estuvieron enfocados exclusivamente en llevar la institucionalidad a los territorios, en lugar de propiciar que la institucionalidad se quedara en los territorios. Estrategia ineficaz, pues, la única manera, la forma más inteligente de institucionalizar la nación… es otorgándoles el estatus de ente territorial a las comunidades marginales que habitan en veredas, corregimientos y en estas áreas no municipalizadas para que inicien el proceso de autogobierno de sus intereses. Lo demás son variantes de asistencialismo, que han perpetuado la dependencia y el subdesarrollo de estos territorios durante siglos. "Integrar estas zonas a un desarrollo institucional y social sostenible es la mejor manera de hacer presencia estatal y romper el círculo vicioso [de la violencia- abandono estatal- marginalidad,] que le permite a la violencia alimentarse de la marginalidad, y a los marginales quedar bajo la intimidación de los violentos", señala Restrepo Ramírez Luis Carlos.