
Estamos en modo retro

Colombia revive los 90: ¿moda, salud, energía y seguridad en retroceso? Un análisis profundo revela un preocupante "déjà vu" con desafíos del pasado.
Por Arianna Córdoba Díaz* Así como van las cosas en Colombia las mujeres tendremos que desempolvar las hombreras para que hagan parte de nuestros atuendos diarios, compraremos cantidades industriales de espuma y laca para hacernos peinados esponjados, incluyendo el copete "Alf", y los hombres, para no quedarse fuera de esta onda retro, tendrán que dejar crecer su cabello al estilo de los rockeros de antaño y lucir mocasines sin calcetines, así estaremos más o menos al estilo que parece estarse imponiendo en el país. Es que, en el panorama nacional se observan unas situaciones que dan la impresión de que nos estuviéramos devolviendo al pasado, a la década de los 90 exactamente. La primera, el gobierno nacional, pese a que se hundió la reforma a la salud, parece empecinado en revivirla de alguna manera, de hacerlo, ya lo han advertido expertos hasta la saciedad, se daría la estatización de la salud en Colombia, lo que llevaría a revivir un sistema como el de hace 30 años, en el que para que a una persona la atendieran en un centro asistencial debía hacer fila desde las 3:00 a.m, o buscarse un poderoso padrino político. No hay necesidad de ello cuando el sistema actual, que no es perfecto, ofrece más servicios oportunos y garantías a los usuarios. Otro 'déjà vu' que nos ronda por estas semanas es la posibilidad de los apagones en Colombia, tal como ocurrió al inicio de la década de los 90; como excusa dicen los que ocupan cargos de poder, que es por el fenómeno del Niño y que estamos en manos de la naturaleza. Pero ¿y las acciones preventivas se tomaron? Porque desde hace alrededor de un año se ha venido especulando con ello y no sabemos qué se hizo al respecto. Seguimos esperando en firme las plantas eólicas y toda suerte de energías alternativas y limpias que realmente puedan abastecer al mayor porcentaje de la población colombiana y no depender de la eléctrica que nos mantiene en zozobra, ya sea por la posibilidad o por las astronómicas facturas que llegan a los hogares -especialmente en nuestra región- cada mes. También, muy al estilo de los 90, la seguridad en Colombia va en detrimento. Se pensó, cuando en 1993 dieron de baja al gran capo de la droga, Pablo Escobar, que se acabaría el nefasto negocio del narcotráfico en el país, pero ¡qué va! Se ha multiplicado y con este la violencia; eso sin contar con la delincuencia común que sigue haciendo de las suyas y el resurgimiento y fortalecimiento de grupos subversivos que poco falta – Dios nos libre- de volver a imponer pescas milagrosas y otras artimañas delincuenciales para someter a los colombianos. Como ven, estamos muy "vintage" reviviendo los 90 en varios sentidos, desafortunadamente en los malos sentidos, como dicen, vamos para atrás como el cangrejo. *Jefe de programa de Comunicación Social – Unisinú.