
Estado y tecnología

Los semáforos "inteligentes" de la capital no funcionan. La tecnología es clave para mejorar el tráfico, la justicia y la administración, pero los candidatos la ignoran.
Por Guillermo Santos C. Los trancones en la capital del país son terribles y eso a pesar de haberse instalado semáforos, que de inteligentes no tienen nada. Valdría la pena desenterrar ese proyecto y ver cómo se hizo, con quién se contrató, cómo era la inteligencia ofrecida, qué indicadores se deberían medir para verificar su buen funcionamiento y, después de esto, rediseñarlo para que de verdad se puedan instalar aparatos inteligentes en los cruces para que el tráfico mejore y para que en el futuro cercano, una vez subastada la frecuencia electromagnética para poder tener comunicaciones inalámbricas 5G, se le pueda agregar a este proyecto las aplicaciones para poder prevenir delitos en los sitios en los que se instalen. En este país eso es un veremos y aún más con este presidente y la elección cercana de los alcaldes. Pocos son los que integran en sus discursos proyectos de tecnología, y así lo quieran o no, esta es algo tan fundamental que sin ella no se van a poder tener buenos resultados. Miremos, por ejemplo, el campo de la justicia en el que actualmente los casos se asignan a mano, y algunas veces a dedo, como es bien sabido. Me enteré de que ya hay una muy buena empresa contratada para el desarrollo de una aplicación que agiliza los trámites de estos procesos, entre ellos el reparto, para que una vez llegue el caso se haga de forma automática por el sistema y no manualmente como se hace en la actualidad. Hay mucho que se puede mejorar con el uso de la tecnología evitando así que casos prescriban por no haber sido atendidos a tiempo y otras cosas más. El uso de la tecnología en el sector judicial va a servir para evitar que manos sucias intervengan en el reparto, para prevenir demoras en los casos, y para que se les pueda hacer un rastreo que determine quién o qué se interpuso de manera corrupta para que el caso no prosperara y se venciera, o se le asignara a un juez comprado para litigar a favor del procesado. No nos podemos decir mentiras. Tenemos que absorber el uso de la tecnología como algo fundamental para que todo mejore, eso sí, con reglas que impidan su mal uso para cometer delitos, como violar la privacidad de las personas y de las empresas. La conclusión final es que la tecnología se necesita en todos los sectores: para diseñar ciudades inteligentes, una mejor justicia, administrar mejor a las entidades, para atender mejor a los ciudadanos, entre otras cosas más. Lo que parece es que los candidatos no la conocen o no se interesan en incluirlas en sus propuestas ante la opinión pública.