
Está que estalla

Las estaciones de policía no son albergues adecuados para detenidos, advierten expertos. El hacinamiento y riesgos sanitarios se agravan, exigiendo acción urgente de las autoridades.
Las estaciones de Policía no pueden convertirse en los nuevos centros de alojamiento de los detenidos. Las alertas se han enviado desde hace varios años y las soluciones a la problemática de los detenidos en centros transitorios no aparecen. Ya en varias ocasiones se han advertido las dificultades que afrontan estas personas en las llamadas 'carceletas' de la Fiscalía, donde el hacinamiento superaba hasta el 200%. Ahora la misma escena se repite, pero en la Estación de Policía de Planeta Rica. Está claro que la cárcel Las Mercedes de Montería se quedó pequeña ante la gran cantidad de judicializados de los últimos años. Las autoridades nacionales no deben quedarse solo en la que hay un problema que todos conocen y que se ha trasladado a los alcaldes, quienes tienen muy pocos recursos destinados para inversiones penitenciarias. La bomba de tiempo está que estalla y la peligrosidad de algunos delincuentes en esos centros de mínima seguridad la hacen más latente. Pero no solo ese factor preocupa, los riesgos sanitarios son inminentes ante el número de reclusos y el poco espacio que comparten. La Defensoría del Pueblo ya emitió la alerta, ahora las autoridades competentes deben actuar, ojalá no demasiado tarde.