
Esa es la gracia

La democracia colombiana, con división de poderes y oposición activa, es sólida. Contrario a lo que sugiere el Presidente, el disenso no es "ruptura institucional".
No existe el tal "rompimiento institucional", lo que hay es una marcada división de poderes. Es lo que se llama democracia. La democracia basa sus pilares en el disenso, derechos de la oposición, las elecciones libres y la división de poderes. Si estos cuatro elementos no se llegaran a dar dentro de un gobierno estaríamos hablando de un gobierno autoritario, de facto, un régimen o una dictadura. En Colombia claramente están dados cada uno de ellos y por eso se considera al país como una de las democracias más sólidas de América Latina. Sin embargo, el propio Presidente de la República ha hablado de que hay un "rompimiento institucional", que debía "avisar al mundo de la toma mafiosa de la fiscalía" y solicitó "al pueblo la máxima movilización popular por la decencia". Hay que recordarle al Presidente que estar en desacuerdo hace parte de la democracia, que la división de los poderes legislativo, ejecutivo y judicial le dan herramientas a este sistema para que no haya reyezuelos que pretendan atornillarse al poder o pasar por encima de la Constitución y la Ley. Cada actor democrático tiene que hacer lo que le toca: al Gobierno le toca construir, a la oposición ponerle el ojo a lo que considera que no está bien hecho y a los entes de control investigar y la comunidad opinar y decidir en las urnas.