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Opinión

¿Es Montería un motor de desarrollo y riqueza?

Pablo César Villadiego Brun
Pablo César Villadiego Brun
Columnista
9 de febrero de 2025

Montería resurge con fuerza tras la pandemia, impulsada por un liderazgo visionario. El crecimiento económico y la mejora en seguridad y educación son notables. El futuro de la ciudad depende de la sostenibilidad.

Por Pablo Villadiego Brún La respuesta a esta pregunta es rotunda: sí. Basta con hacer un recuento de los avances que ha tenido nuestra ciudad en el último año, tras el desalentador panorama que dejó la pandemia en todos los sectores. Montería enfrentó una crisis en múltiples frentes, pero hoy se levanta con fuerza como un modelo de transformación y crecimiento en la región. Con una población cercana a los 530.000 habitantes y un territorio mayoritariamente rural (98.7%), la Perla del Sinú se proyecta como un referente de progreso gracias a un liderazgo visionario, inversiones estratégicas y el esfuerzo colectivo de su gente. Nuestra capital sinuana es hoy sinónimo de dinamismo económico. En el último año, más de 11.500 empleos fueron generados, lo que permitió reducir la tasa de desempleo. Este avance ha sido impulsado por políticas de formalización laboral y la reactivación de sectores estratégicos. Sin embargo, para consolidar este crecimiento es clave diversificar la economía más allá del comercio y los servicios, promoviendo sectores como la agroindustria, la tecnología y las energías renovables. Solo así se garantizará un desarrollo sostenible y resiliente frente a los desafíos del futuro. Montería ha acogido con éxito eventos culturales, empresariales y deportivos como el Campeonato Nacional de Fútbol Juvenil y el Gran Fondo Sinuano de Ciclismo, fortaleciendo el turismo y la economía local. La llegada de nuevas conexiones aéreas ha dinamizado la ciudad, pero es fundamental implementar una estrategia integral de promoción turística que potencie el ecoturismo y la riqueza natural del río Sinú. El desarrollo urbano y rural avanza con más de 16 km. de vías pavimentadas en la ciudad, mejorando la movilidad y la calidad de vida de los ciudadanos. En la zona rural, el mejoramiento y rehabilitación de más de 760 km de vías terciarias con los bancos de maquinaria amarilla del municipio ha facilitado el acceso de las comunidades a mercados, servicios y oportunidades de desarrollo. Proyectos como el Businú y el sistema de bicicletas públicas están transformando la movilidad, aunque es necesario mejorar la planificación del tráfico y fortalecer el transporte público sostenible. Para seguir consolidando su crecimiento, Montería debe optimizar su infraestructura vial y garantizar un sistema de transporte más eficiente y ambientalmente responsable. La ciudad se ha consolidado como líder en educación en el Caribe, escalando posiciones en las Pruebas Saber. No obstante, es clave reforzar la educación técnica y la formación laboral, alineándolas con las necesidades del mercado y fomentando alianzas entre universidades y empresas. De igual manera, garantizar el acceso a servicios básicos en las zonas rurales es esencial para reducir la brecha con la ciudad y asegurar un desarrollo equitativo. Una Montería próspera no puede dejar atrás a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad. La seguridad ciudadana ha mejorado con estrategias como la creación del Gaula local y el fortalecimiento de la vigilancia comunitaria, posicionando a Montería entre las ciudades más seguras del país. A nivel ambiental, la siembra de más de 417,000 árboles y la promoción de proyectos de reforestación reflejan el compromiso con el medio ambiente. Sin embargo, aún queda trabajo por hacer en el manejo de residuos, la reducción del uso de plásticos y la protección del río Sinú. Con liderazgo, visión y esfuerzo colectivo, Montería avanza con pasos firmes hacia un futuro de desarrollo sostenible. Diversificar su economía, mejorar la movilidad, fortalecer el turismo, impulsar la educación técnica, reforzar la sostenibilidad ambiental y garantizar equidad social serán claves para consolidar su transformación en una ciudad modelo para Colombia. Sin duda, hoy podemos decir que nuestra ciudad está pasando de los sueños a la acción.