
Es el momento del San Jorge

El San Jorge vive un momento histórico con representación nacional y la presidencia de la Cámara. La elección de Andrés Calle abre una oportunidad para transformar la economía regional y combatir la pobreza.
Por José Armando Benítez Tuirán Es el momento del San Jorge. La región nunca había estado políticamente tan bien representada a nivel nacional como lo está a día de hoy, cuando tiene dos representantes a la Cámara; Ana Paola García y Andrés Calle Aguas. Pero aquí no acaban las buenas noticias para la región, Andrés Calle fue elegido hace pocos días, presidente de la Cámara de Representantes para el actual período legislativo, con el guiño del Gobierno Nacional, hecho que le abre una línea directa de diálogo y colaboración con la Casa de Nariño. Y si a eso le sumamos que, en el sillón de Bolívar está sentado un cordobés; Gustavo Petro Urrego, no podemos si no ratificar que este momento, debe ser el cuarto de hora que esta región cordobesa anhela y se merece. ¿Será el momento del San Jorge? Es un hecho histórico, eso es innegable. Sin embargo, esto no puede quedar en la simple anécdota, en el recuerdo para la posteridad de que tuvimos una digna representación en el Congreso, no. Con la elección de Calle, no debe acabar este capítulo, sino todo lo contrario, debe comenzar a escribirse una nueva historia llena de oportunidades para el San Jorge. Esta designación de presidente de la cámara baja, debe convertirse en un factor determinante, en el detonante para que por fin inicie una transformación de la economía de la región. Una economía legítima, que sea capaz de opacar a las economías ilegales que hoy marcan el rumbo de muchas familias, que ligan su sustento a labores como los cultivos ilícitos y otras tareas relacionadas con el narcotráfico y la minería ilegal. Es con inversión estatal y con el acercamiento de los programas gubernamentales, como se puede reconstruir la economía de los pueblos sanjorjanos. Hoy Andrés Calle y también Ana Paola García, tienen la oportunidad de juntos, lograr que el gobierno de Gustavo Petro cumpla su promesa de campaña, de convertirse en el gobierno de los territorios, de las regiones. Esta es la ocasión para que el San Jorge explote al máximo su capacidad para generar riqueza, pero no para unos cuantos, ni para los mismos de siempre, sino para todo el pueblo. Que se reconstruya una economía que impacte de manera acertada y contundente a la pobreza que campea por nuestros pueblos. Solo siendo productivos y generando ingresos podremos derrotar al peor enemigo que tiene el San Jorge, a parte de la violencia: la pobreza. ¿Será el momento del San Jorge?